Un tribunal birmano acusa a Suu Kyi de violar la ley de secretos oficiales

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BIRMANIA GOLPE

Bangkok, 1 abr (EFE).- Un tribunal birmano acusó este jueves a la líder depuesta y nobel de la paz, Aung San Suu Kyi, de violar la Ley de Secretos Oficiales, lo que acarrea una pena máxima de 14 años de prisión, informó el medio local Myanmar Now.

Suu Kyi, de 75 años y bajo arresto domiciliario desde el golpe de Estado militar del pasado 1 de febrero, fue informada de la acusación durante una vista celebrada por videoconferencia con un tribunal de la capital en una vista celebrada tras dos cancelaciones anteriores por problemas técnicos.

Uno de sus abogados, Khin Maung Zaw, dijo a los periodistas que una miembro de la defensa, Min Min Soe, pudo asistir a la vista y reiteró que Suu Kyi se encuentra en buen estado de salud.

“Está en buen estado, se le ve bien. Tan encantadora y elegante como siempre”, explicó el letrado.

La ex consejera de Estado y antigua ministra de Exteriores confirmó que quería contratar a seis abogados para que la representen ante el tribunal.

La premio nobel de la paz se enfrenta desde el 16 de febrero a un oscuro juicio en el que declara por videoconferencia sin la presencia de sus abogados en un tribunal en Naypyidó.

Ayer, Min Min Soe pudo reunirse por primera vez con ella a través de videoconferencia y dijo que la nobel de la paz se encontraba bien.

Suu Kyi se enfrenta a varios delitos como importar ilegalmente walkie-talkies (aparatos portátiles que transmiten y reciben), amenazar la seguridad nacional y aceptar sobornos.

Las acusaciones han sido rechazadas con contundencia por los letrados de Suu Kyi, que en total pasó 15 años bajo arresto domiciliario durante la anterior dictadura militar (1962-2011).

El proceso contra Suu Kyi y otros miembros del Gobierno electo y el presidente depuesto, Win Myint, se celebra mientras aumenta la escalada de violencia de la junta militar contra los manifestantes que reclaman la vuelta a la democracia.

Más de 500 personas han muerto desde que se produjo el golpe de Estado a manos de las fuerzas de seguridad, la mayoría por disparos, mientras aumenta la condena internacional.

Los uniformados justifican el golpe por un supuesto fraude electoral en los comicios del pasado noviembre, en los que arrasó el partido de Suu Kyi, como ya hiciera en 2015, y que fueron considerados legítimos por los observadores internacionales.