Un Gran Premio para el resurgir de Sainz

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AUTOMOVILISMO GP ESPAÑA

Montmeló (Barcelona), 16 ago (EFE).- A su llegada al circuito de Barcelona-Cataluña, Carlos Sainz repitió insistentemente que su confianza estaba intacta. Pese al doble cero en Silverstone y los reincidentes problemas de refrigeración en su McLaren.

Para su deseada recuperación se refugió en su complicidad con un escenario que, según sospecha, es “talismán”. Puntuó en las seis ocasiones que disputó en el Gran Premio de España de Fórmula Uno, ya pilotase un Toro Rosso, un Renault o un McLaren. Este domingo rescató un valioso sexto puesto que relanza su optimismo para este Mundial. Confía en que el resultado paute un punto de inflexión para lo que resta de temporada.

El año no comenzó mal para el madrileño, quinto en el Gran Premio de Austria. Ocurre que los novenos puestos en Estiria y Hungría le supieron a poco. Por no hablar de los dos decimoterceros en el Reino Unido.

En la intimidad, él y los miembros de su equipo convinieron cambiar de rumbo en Montmeló. Les tocaba atajar, por un lado, los problemas en el monoplaza. El viernes cambiaron el chasis. El sábado montaron un nuevo turbo, un nuevo motor de combustión interna, un nuevo MGU-H y un nuevo MGU-K. Ese reemplazo estaba previsto para la próxima cita, en Bélgica, pero adelantaron la sustitución dos semanas ante la gran merma que suponía el sobrecalentamiento del motor.

A McLaren le tocaba intervenir también en el garaje y mejorar sus prestaciones en el ‘pit stop’. La regañina funcionó: los mecánicos apenas invirtieron 2.8 segundos en su primera parada, en la vuelta 25, cuando entró para montar un segundo juego de neumáticos blandos.

Sainz, que había arrancado la carrera en el séptimo lugar de la parrilla, regresó a la pista en el sexto lugar. Paró por segunda vez en la vuelta 43 y supo nuevamente cómo defenderse de Alexander Albon (Red Bull). Fue una batalla rueda a rueda.

“Hacía tiempo que merecíamos una carrera como la que hemos conseguido hoy”, comentó tras la carrera.

“Me alegro de que haya llegado en el Gran Premio de casa. Una carrera limpia y sin problemas, pero muy luchada, con adelantamientos, defensas y estrategia. Estoy muy contento y espero que esto nos sirva para coger aún más fuerza para el resto del calendario”, deseó.

Carlos Sainz felicitó al equipo por haberle dado el ritmo “para pelear con los Ferrari y los Racing Point, y también con el Red Bull de Albon”. “Hoy queríamos disputarle la posición y hemos ganado lo que ayer perdimos en la clasificación. Me da rabia que me doblaran en las últimas vueltas, porque de no ser así también habríamos aprovechado la sanción de tiempo de Pérez para ser quintos”, lamentó.

“En todo caso, el Circuit sigue siendo talismán para mí. Ha sido una pena no poder disfrutarlo con la afición, porque hubiera sido muy bonito”, aseguró.

La Tribuna B del recinto, donde habitualmente se ubica la grada de sus seguidores, debería haber vibrado con su mejor actuación en Montmeló. Faltaron ellos y las 5.000 banderas previstas con el número 55.

“He levantado la vista al pasar por curva 5 y me ha dado pena no ver ahí nuestra grada, pero espero que el año que viene volvamos a estar aquí todos juntos”, convino. En 2021 cambiará el naranja McLaren por el rojo Ferrari con el sueño de alargar su pleno en España.

Lucía Santiago

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