Un film inédito en Filipinas rememora viejas heridas de la revolución fallida

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FILIPINAS HISTORIA

Manila, 21 sep (EFE).- Un documental sobre la revolución frustrada tras la caída del dictador Ferdinand Marcos en 1986 se ha exhibido online con gran expectación este fin de semana en Filipinas, 32 años después de su estreno mundial, un testimonio de que las heridas de la dictadura no han cerrado en el país.

“A rustling of leaves: Inside the Philippine Revolution” (El susurro de las hojas: Dentro de la Revolución Filipina, 1988), del canadiense Nettie Wild, nunca se llegó a estrenar en Filipinas pese al éxito en festivales internacionales de esta historia sobre la lucha de la guerrilla comunista del Nuevo Ejército del Pueblo (NEP) y los sueños rotos que la democracia supuso para la izquierda.

PRIMICIA EN FILIPINAS

En el 48º aniversario de la declaración de la ley marcial por Ferdinand Marcos , se ha organizado por primera vez el festival de cine online “Daang Dokyu: Never again Martial Law”, que durante el fin de semana y hasta hoy proyecta de manera gratuita varios documentales sobre esa época, con “A rustling of leaves” como plato fuerte.

El sitio web del festival alcanzó más de 10.000 visitas en las primeras 24 horas y fueron tendencia en las redes sociales las menciones a “Daang Dokyu” y “A rustling of leaves”.

“Historias que aún resuenan en nuestra vida presente”, “La historia está destinada a repetirse si eres indiferente hacia lo que sucedió en el pasado”, han sido los mensajes con los que miles de filipinos han inundado las redes comentando el documental, plagado de paralelismos con la actual situación en Filipinas.

LA REVOLUCIÓN FRUSTRADA

El documental muestra los campamentos clandestinos del Nuevo Ejército del Pueblo -que nació en 1969 para luchar contra las “políticas fascistas” de Marcos en la Filipinas rural, donde las esperanzas que trajo la democracia con la presidenta Cory Aquino (1986-92) pronto se vieron truncadas.

El NEP se sintió traicionado por Cory, que rompió su compromiso de aprobar una reforma agraria que pusiera fin a siglos de un sistema feudalista que solo beneficia a una minoría y que persiste en el país, por lo que la guerrilla sigue su lucha medio siglo después de su nacimiento.

Pero el filme también da voz al movimiento anticomunista que nació en esos años, que llegó a formar el escuadrón paramilitar Alsa Massa para deshacerse de combatientes y simpatizantes del NEP en la ciudad de Davao, donde el actual presidente Rodrigo Duterte fue vicealcalde y alcalde durante dos décadas.

El periodista radiofónico Jun Pala, padre de Alsa Massa, narra como las estrategias de propaganda de los nazis le inspiraron para su “cruzada anti-comunista”, que acompañó de milicias armadas encargadas de “ir a la caza de comunistas, persuadirles para que dejen el movimiento y, si no desisten, matarlos”.

LA CRUZADA ANTICOMUNISTA

El propio Pala admite en el filme que Alsa Massa operaba en connivencia con las Fuerzas Armadas en Davao, entonces dirigidas en la ciudad por el teniente coronel Franco Calida, íntimo amigo de Duterte y hermano de José Calida, fiscal general del Estado en el presente.

José Calida se ha convertido en el abogado de los intereses de Duterte en el poder y ha emprendido las cruzadas legales contra los adversarios del mandatario.

Calida está diseñando la cobertura legal para declarar el NEP grupo terrorista y para la campaña de persecución al activismo de izquierdas; más de 250 líderes sociales y activistas han sido asesinados durante la administración Duterte.

Otro miembro de Alsa Massa en el documental es un jovencísimo Bato de la Rosa, actual senador y jefe de la policía nacional entre 2016-2018, los años más sangrientos de la guerra contra las drogas, considerado el arquitecto de esa brutal campaña junto con Duterte.

“Proyectamos ahora este documental, 32 años tarde, pero sigue siendo muy relevante hoy. Es una película importante para las personas que buscan comprender las raíces de los conflictos en el país y para aquellos preocupados por el proceso de paz”, señaló el director del festival Daang Dokyu, Jewel Maranan.

Sara Gómez Armas