Miami (EE.UU.), 2 ene (EFE).- El presidente de EE.UU., Donald Trump, vetó esta semana una legislación bipartidista que habría otorgado mayor control sobre partes de sus tierras ancestrales a la tribu Miccosukee de Florida, una de las demandantes contra el centro de detención de inmigrantes Alligator Alcatraz.
Tanto la tribu como grupos ambientalistas han intentado frenar en las cortes la construcción y funcionamiento del centro migratorio, que ha acumulado también demandas de trato inhumano de varias organizaciones civiles y familiares de detenidos.
Según líderes tribales, el veto parece responder a represalias por la oposición de la tribu al centro, ubicado en pleno humedal y reserva natural de los Everglades, al norte de Miami, y cerca de tierras tribales ancestrales.
En su mensaje de veto al Congreso, Trump vinculó explícitamente la legislación con la oposición de la tribu a sus políticas migratorias.
“A pesar de buscar financiamiento y trato especial del Gobierno federal, la tribu Miccosukee ha intentado activamente obstruir políticas migratorias razonables por las que el pueblo estadounidense votó de manera decisiva cuando fui elegido”, escribió el mandatario.
El presidente de la tribu, Talbert Cypress, afirmó en un comunicado que la legislación no tenía relación alguna con inmigración.
“Este proyecto trataba de proteger a nuestra gente, nuestros hogares y una comunidad histórica Miccosukee que ha existido por generaciones”, señaló. “No se trataba de trato especial, y mucho menos de inmigración”.
El veto al proyecto ‘Miccosukee Reserved Area Amendments Act’, patrocinado por el congresista republicano Carlos Giménez, aliado de Trump, es uno de los primeros del segundo mandato de Trump.
La medida, aprobada por ambas cámaras del Congreso sin oposición, habría modificado la ley vigente para incluir formalmente el histórico Osceola Camp dentro del área reservada Miccosukee y ordenaba al Gobierno federal trabajar con la tribu para proteger viviendas e infraestructura ante inundaciones.
Se trataba de un ajuste técnico y limitado, enfocado en reconocer el uso histórico de la tierra por parte de la tribu y mejorar la coordinación con agencias federales.
Cypress explicó que la demanda contra ‘Alligator Alcatraz’ obedece a preocupaciones ambientales y al cumplimiento de la ley federal, no a un intento de interferir con la aplicación de las leyes migratorias.
“Tenemos la responsabilidad de proteger los Everglades y nuestras tierras ancestrales”, afirmó.


