Miami (EE.UU.), 2 ene (EFE).- El presidente de EE.UU., Donald Trump, pasó la mañana de este viernes revisando muestras de mármol en Lake Worth Beach (Florida) como parte de los preparativos para la construcción de un nuevo salón de baile en la Casa Blanca, un polémico proyecto que implicó la demolición del Ala Este.
“El presidente Trump está comprando mármol y ónix, con su propio dinero, para el salón de baile de la Casa Blanca”, dijo un funcionario de la Casa Blanca a la prensa.
Trump visitó una empresa especializada en mármol italiano en el condado Palm Beach antes de trasladarse a su club de golf, con la intención de adquirir mármol y ónix para el proyecto, recogió este viernes la cadena CNN.
La construcción del gran salón de baile -de unos 8.500 metros cuadrados, con capacidad para mil invitados y cuyo costo fue estimado inicialmente en 300 millones de dólares, aunque luego se incrementó- se ha convertido en el proyecto emblemático de Trump para la remodelación de la sede presidencial de Estados Unidos.
Trump, antiguo magnate inmobiliario, considera indispensable esta obra para poder celebrar eventos de gran magnitud en la residencia gubernamental, en lugar de recurrir a carpas en los jardines, como se ha hecho hasta ahora.
Aunque inicialmente se aseguró que el proyecto no afectaría a la estructura existente, en octubre fue demolida por completo la histórica Ala Este de la residencia, que servía como oficina de las primeras damas.
La demolición, realizada sin previo aviso, generó críticas públicas y demandas legales, lo que llevó a un juez a ordenar que la administración inicie consultas formales con comisiones de planificación federal.
Trump, sin embargo ha minimizado las críticas y ha defendido su participación directa en el diseño y selección de materiales.


