Tragedia familiar devela facetas de la violencia doméstica

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foto: Jacobo Strimling

Por Jacobo Strimling | [email protected]

Charlotte, NC.- Con la iluminación de un Árbol de Navidad con listones morados, el Departamento de Policía de Charlotte-Mecklenburg recordó a las víctimas de la violencia doméstica en la ciudad, que solo en 2017 se ha elevado a 21 personas, la mayoría mujeres.

Los árboles navideños en honor a las víctimas mortales a causa de la violencia doméstica estarán en exhibición hasta el 15 de enero.

En un acto celebrado el pasado 15 de diciembre, los participantes también recordaron a las víctimas de un macabro crimen sucedido en la ciudad y que involucró a una familia mexicana, quien ahora debe lidiar con el dolor de la pérdida de sus seres queridos y la recuperación de tres niños que atestiguaron el fatal hecho.

El preludio de la muerte

Marina Bravo Aguilar había confesado a su cuñada que su marido abusaba verbalmente de ella en México y que la  había amenazado con matarla a ella o a su familia si lo abandonaba, según un reporte  publicado en el  Charlotte Observer.

Aún así, la esposa y madre tenía la esperanza que ese abuso se terminaría una vez que llegara con su familia a Estados Unidos.

En septiembre de 2016, la mujer mexicana y sus tres hijos, de 7, 11 y 13 años, llegaron a Charlotte para reunirse con su marido.  Catorce meses más tarde, la mañana del 9 de diciembre de 2017, Marina Bravo, de 37 años, fue asesinada por su esposo y padre de sus hijos, Antioco Andrade Chacón.

La suegra de Marina, Asunción Chacón Pérez,  también murió víctima de los disparos de Antioco. Tiffany, de 12 años  hija de la pareja, recibió un balazo en la cabeza y su vida titubea en la sala de un hospital local.

Tras lo que se presume como uno de los casos más horríficos de violencia doméstica ocurridos en la comunidad de Charlotte, Andrade Chacón, aficionado a las armas y con permiso de portarlas, propició  su propia muerte descargándose un disparo.

Aceptando el problema

Para el psicoterapeuta Carlos Martínez, las señales de abuso se vislumbraban en el matrimonio Andrade-Bravo, sin embargo “muchas veces, desafortunadamente, los familiares no quieren aceptar que hay problemas”,  explicó a HOLA News el especialista en salud mental. “Cuando no se acepta el problema se puede ir agrandando”.

“Sabíamos que era un poco violento, pero nunca le pegó”,  declaró  a los medios María Hernández, cuñada del hombre que en solo minutos acabó con la vida de sus familiares.

“Sabíamos que era un poco violento, pero nunca le pegó”,  declaró  a los medios María Hernández, cuñada del hombre que en solo minutos acabó con la vida de sus familiares.

Según explicó Martínez, la violencia doméstica no se manifiesta únicamente con golpes. “El abuso físico es solamente una fase o parte de una serie de comportamientos y acciones que han llevado a que la relación esté pasando por dificultades serias”,  explicó a HOLA News.

El círculo de la violencia

Con el propósito de alertar a la comunidad,  en especial a las mujeres quienes son víctimas del 95% de los casos de violencia doméstica, el psicoterapeuta radicado en Charlotte expuso las diferentes fases del círculo de Poder y Control.

“Puede comenzar con el aislamiento, no dejarla salir ni hacer nada. Existe la intimidación, que es cuando buscan provocarle miedo a través de miradas o gestos, rompiéndole cosas personales. Con el abuso emocional, la empiezan a hacer sentir mal, la insultan, les quieren hacer creer que están como locas, que es culpa ellas”,  explicó el profesional.

Otras señales pueden ser el abuso económico “no la dejan tener acceso al dinero o las amenazas, con dejarla o con el suicidio. La manipulación con los hijos, las hacen sentir responsables por el comportamiento de los niños”.

Para el especialista en salud mental, ciertos procederes del abusador son “aceptados” dentro de la comunidad latina. “Venimos de culturas machistas donde muchas veces todos esos comportamientos  pasan como si son normales, porque eso es lo que vieron en el papá, en el tío, en el abuelo”,  detalló  Martínez.

Luego de conocer algunos aspectos del matrimonio cuyo final ha devastado a varias familias, Martínez resumió que “no le ha dado ningún golpe a la mujer” para advertir que no necesariamente son las agresiones físicas las que definen la violencia doméstica. “La pareja muchas veces cree que no está sufriendo violencia por el hecho que (el agresor) no la está golpeando”.

Salir del ciclo de violencia doméstica es “peligrosísimo” comentó el especialista.  “Cuando la mujer empieza a buscar ayuda, él empieza a perder el control y a hacer locuras e inclusive la llega a matar”, como sucedió en el caso de Marina.

El psicoterapeuta recomienda “tener un plan” al afirmar que existen muchas organizaciones dispuestas a auxiliar a víctimas y posibles víctimas de violencia doméstica.

Para entender más sobre el círculo de violencia doméstica consulte a Carlos Martínez al (704) 930-1194 o a través de su página web carlosfmartinez.com 

Puede también  referirse al Programa Confianza que opera el Condado Mecklenburg, llamando al (704) 336-3210.

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