Michael Clinton, Comisionado de Relaciones Humanas, entrega a Enrique Catana el premio ‘Martín Luther King Jr. – Dreamer Award’ en el salón de los concejales en el edificio City Hall.

Enrique Catana, coordinador de servicios de salud para la comunidad hispana en un hospital local,  recibió el premio Martin Luther King por parte del gobierno local.

Por Williams Viera | [email protected]

Winston-Salem, NC.-  Enrique Catana representa en la ‘ciudad de la Innovación y el Arte’ todo lo contrario a la devastadora imagen de los inmigrantes que impulsa la Casa Blanca.

Catana nació en la ciudad de México y  se crío en Veracruz en donde permanece su madre, Trinidad. Buscando mejorar su calidad de vida, emigró a Carolina del Norte, para reunirse con sus hermanos, Sergio y Felipe Pérez.

El mexicano Enrique Catana y Magaly Yacinthe exhiben las placas que recibieron por la labor comunitaria que realizan en ‘la ciudad de la Innovación y el Arte’.

Una pequeña maleta y sus escasos 15 años de vida lo acompañaron en el camino, luego de recibir la bendición de su madre.

Esa bendición, sin duda, lo trajo hasta Winston-Salem luego, que la Patrulla Fronteriza lo detuviera en cuatro ocasiones.

“No tengo quejas de esa aventura. Me trataron bien aunque tenía 15 años en ese entonces”, dijo Catana.

‘Dreamer’ de orgullo

La noche del  martes 16 de enero, en plena sesión del cabildo en el edificio del City Hall, Enrique Catana recibió de manos de Michael Clinton, Comisionado de Relaciones Humanas, el premio ‘Martin Luther King Jr. – Dreamer Award’.

“Usted es un orgullo para nuestra ciudad”, le dijo Clinton a Catana mientras la audiencia,  presidida por  el alcalde de la ciudad  Allen Joines, aplaudía.

El reconocimiento que entrega la ciudad cada año fue dirigido en 2018 a Catana, por su gran desempeño al conseguir acercar los servicios de salud a la comunidad hispana del Triad.

Enrique Catana y su hermano, Felipe Pérez, en la noche de recibir el premio ‘Martín Luther King Jr. – Dreamer Award’ .

Un ejemplo

Catana, en el tiempo que lleva viviendo en ‘la ciudad de la Innovación y el Arte’ se ha distinguido por su labor social.

Antes de ingresar al ‘Wake Forest Baptist Medical Center’, en donde trabaja desde hace cuatro años como coordinador de Servicios de Salud para la Comunidad Hispana, este joven superó sus limitaciones y consiguió realizar parte de su ‘sueño americano’.

Recién llegado, mientras trabajaba limpiando en un hotel local, asistió a los cursos gratuitos de inglés del Forsyth Tech y sacó su GED sin recibir ningún tipo de tutoría.

Aprender el idioma le facilitó ascender en su trabajo, llegando a ser mesero una vez aprendió a tener comunicación fluida con los clientes.

También laboró en diferentes trabajos que iban desde cajero en una tienda de video hasta en una empresa que fabricaba camiones para el gobierno.

Y es que Enrique Catana es ejemplo de autodeterminación y fe.

Obtuvo licencia de conducir y permiso de trabajo por intermedio de la Acción Diferida.

“Llené los documentos sin la ayuda de ningún abogado, pero con el temor de no cumplir con los requisitos. El día que me llegó mi permiso de trabajo lloré como un niño. Le agradecí a Dios y llamé a mi mamá para contarle”, dijo Catana.

A través de una radio online que él mismo creó, informa a la comunidad latina sobre los servicios gratuitos que se pueden recibir en la ciudad. Su gran pasión, dijo, es la locución.

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