Tom Daley y los “armarios” que quedan por derribar en el mundo del deporte

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HOMOSEXUALES DEPORTES

Madrid, 30 jul (EFE).- El discurso del campeón olímpico en salto de trampolín Tom Daley, reivindicando su homosexualidad y ofreciéndose como inspiración para jóvenes LGTBI, pone de manifiesto el largo camino que aún queda por andar para normalizar la homosexualidad y demuestra que “aún no se han derribado los armarios en el ámbito deportivo”.

Así lo señala a Efe el coordinador de Deportes de la Federación Española de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (Felgtb), José Luis Lafuente, que lamenta que en un mundo en el que deben imperar los valores del respeto, la tolerancia, la igualdad y la diversidad, como es el deportivo, la homosexualidad todavía permanezca oculta.

“El discurso de Daley significa que algo pasa, que aún no se han derribado los armarios en el ámbito deportivo”, reflexiona Lafuente, que se pregunta qué tipo de experiencias ha tenido que sufrir este joven británico para que al ganar el oro olímpico lo primero que piense sea en mandar un mensaje reivindicando que puedes ser homosexual y conseguir tus metas.

En rueda de prensa tras conseguir el oro en los Juegos Olímpicos de Tokio, Daley dijo: “Me siento orgulloso de decir que soy gay y también campeón olímpico. Cuando era joven nunca pensé que lograría nada por ser como soy”. “Espero que mi experiencia pueda inspirar a otros jóvenes LGTB y demostrarles que pueden conseguir lo que sea”.

“Es maravilloso que haya este tipo de visibilidad porque a la gente joven la empodera muchísimo. Nosotros lo vemos, las nuevas generaciones vienen con otro tipo de empuje y afortunadamente ya no sufren tanto la homofobia”, declara Lafuente.

Discursos como el de Daley son importantes, porque “no todas las personas LGTBI viven en Madrid y tienen la posibilidad de acercarse al barrio de Chueca”.

“Piensa un pueblo pequeño, donde todo esto se percibe como que eres un raro y además tú no conoces a mucha gente que se identifique dentro del colectivo. Estas personas piensan que están solas o casi solas en el mundo”.

Muchas de ellas -lamenta Lafuente- se sienten inferiores y piensan que no van a llegar a nada en la vida, pero al tener este tipo de referentes saben que pueden “romper cualquier barrera”.

Referentes que, por otra parte, no sobran en el deporte, en concreto en el español y, especialmente en el fútbol.

En la primera división de la Liga española de fútbol no se conoce ni un solo caso de un jugador homosexual.

“Con todos los jugadores que hay es raro que, por estadística, no exista ningún gay”, opina.

Sí existe el caso de un árbitro de fútbol en La Línea de la Concepción (Cádiz), Jesús Tomillero, que hizo pública su orientación sexual y se vio obligado a dejar su trabajo porque ir a trabajar le suponía “un suplicio” y tenía que parar los partidos porque se metían con él constantemente.

Lafuente asegura que algún jugador de primera división ha comentado con su equipo técnico la posibilidad salir públicamente del armario, “pero al final le han recomendado que no lo haga”.

En opinión de Lafuente, en el fútbol existe “miedo a la grada” y recuerda cómo los aficionados han increpado con insultos homófobos a futbolistas como Guti y Cristiano Ronaldo cuando han querido recriminarles una jugada.

También existe miedo a perder patrocinadores, aunque afortunadamente esto es cada vez menos frecuente, asegura Lafuente que afirma que las federaciones cada vez están más sensibilizadas y tienen protocolos con el objetivo de generar espacios seguros.

En el fútbol femenino existen casos, como el de Alba Palacios, deportista trans que aseguró que quería romper la barrera y jugar en Primera. “Quiero hacerlo no tanto por mí sino por todas las chicas ‘trans’, para que se vea como algo normal”.

Fuera del mundo del fútbol, sí que existen conocidos referentes, como el jugador de Waterpolo Víctor Gutiérrez, que en mayo de 2016 hizo pública su homosexualidad y aseguró como deportista homosexual sentía “la responsabilidad de dar la cara”.

“Llevaba pensando hacerlo bastante tiempo, pero no me veía con la madurez necesaria, ni deportiva ni personal”. Ahora sí. “Estoy fuera del armario en mi entorno. Mi familia sabe que soy gay, mis amigos también. Y estoy viviendo de una manera tan positiva mi sexualidad que he sentido la responsabilidad de compartirlo con los demás”, señaló Gutiérrez en una entrevista concedida a la revista Shangay.