Sudaneses marchan para pedir justicia en aniversario de masacre en protesta

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SUDÁN PROTESTAS

Jartum, 3 jun (EFE).- Alrededor de 3.000 sudaneses se manifestaron este jueves en Jartum, en el segundo aniversario de la matanza que tuvo lugar durante la represión de una acampada de personas que pedían un Gobierno civil, para reclamar justicia para el centenar de víctimas de esos hechos.

Los manifestantes se agruparon en el mercado árabe del centro de la capital de Sudán y marcharon hacia la sede del Consejo de Ministros, frente a la que clamaron por un castigo para los responsables de la masacre.

Los participantes en la protesta portaron pancartas con lemas como “La sangre de los mártires no se pierde” o “La revolución continúa”.

Algunos quemaron la bandera de Israel en rechazo al acuerdo alcanzado a finales del año pasado entre Sudán y ese país para normalizar sus relaciones.

A diferencia de otra marcha en apoyo de las víctimas de esa matanza celebrada hace unas semanas, en la que dos manifestantes murieron cuando fue dispersada por las fuerzas de seguridad, en esta ocasión la policía se limitó a vigilar la concentración desde lejos e incluso repartió agua fría a los participantes ante la alta temperatura, que alcanzó los 46 grados.

El Ejército sí se había encargado de cerrar previamente todas las carreteras que conducen a su cuartel general en Jartum, escenario de la matanza de hace dos años, e hizo un llamamiento para que los manifestantes no se acercaran a ese lugar.

El 3 de junio de 2019 las fuerzas de seguridad desalojaron violentamente a los manifestantes que llevaban dos meses acampados frente a la sede del Ejército pidiendo la formación de un Gobierno compuesto por civiles tras el derrocamiento, unos meses antes, del dictador Omar al Bashir.

Esa actuación dio lugar a varios días de violencia en los que murieron al menos 128 personas, según la oposición, y 66 de acuerdo con el Gobierno, y rompió las negociaciones entre militares y opositores, que solo volvieron a conversar tras la intermediación de la Unión Africana y Etiopía.

La semana pasada, un tribunal sudanés emitió la primera condena por esos hechos al sentenciar a muerte a un oficial de las Fuerzas de Apoyo Rápido, una antigua milicia reconvertida en cuerpo regular.