Shiffrin quiere recuperar su trono; Pinturault, coronarse

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ESQUÍ ALPINO COPA DEL MUNDO

Madrid, 16 oct (EFE).- La estadounidense Mikaela Shiffrin, gran dominadora del esquí alpino los pasados años -y gran ausente, por lesión de espalda, este sábado- quiere recuperar su trono en el deporte rey invernal; en el que el francés Alexis Pinturault, que desaprovechó su oportunidad el curso pasado, aspira a coronarse en la Copa del Mundo, que arranca en Sölden (Austria).

Shiffrin, que a los 25 años ya lo ganó todo, dejó de competir un mes por el repentino fallecimiento de su padre, Jeff, en febrero; lo que, unido a la anulación de las últimas pruebas, por la covid-19, aprovechó Federica Brignone para convertirse -no sin mérito- en la primera italiana en ganar la competición de la regularidad. En la que, en hombres, el noruego Aleksander Aamodt Kilde fue sorprendente ganador final, en el ‘Año I’ después de la retirada del austriaco Marcel Hirscher, plusmarquista absoluto al ganar ocho veces seguidas (los ocho años anteriores) la gran Bola de Cristal.

Pinturault y el noruego Henrik Kristoffersen estaban llamados a suceder en el historial a Hirscher, cuyo récord tardará en ser igualado. Pero, al final, a Kilde le bastó un solo triunfo -en el supergigante de Saalbach (Austria)- y siete podios para ganar el gran Globo de Cristal. Con 52 puntos de ventaja respecto al galo, al que tampoco le beneficiaron las suspensiones a causa de la pandemia -incluidas las finales de Cortina d’Ampezzo (Italia)-; y con 161 sobre Kristoffersen, ganador de las Copas de eslalon y gigante.

Pinturault, de 29 años, último ganador del gigante de Sölden, repitió segundo puesto en la general el pasado curso, por lo que éste hará todo lo posible por que no se le vuelva a escapar el triunfo final. En una competición en la que Kilde se convirtió en el cuarto noruego en ganarla, después de Kjetil Andre Aamodt, Lasse Kjus y Aksel Lund Svindal (los dos últimos la ganaron dos veces).

Pero eso será a partir del domingo. La Copa del Mundo se abrirá este sábado, como es habitual, en la pista del Rettenbachferner, con la prueba femenina. En la que el año pasado, la joven neozelandesa Alice Robinson sorprendió al ganar, con 17 años, una prueba en la que Shiffrin se conformó con ser segunda.

La súper-campeona de Vail (Colorado), doble campeona olímpica y quíntuple oro mundial, no pudo ganar por cuarto año seguido la Copa del Mundo, competición en la que ha capturado seis veces la Bola de eslalon y en la que suma 66 triunfos, a sólo 16 del récord histórico de su compatriota Lindsey Vonn, retirada al final del curso 2018-19.

Así que Shiffrin intentará recuperar su trono esta temporada. Aunque no saldrá este sábado: la semana pasada anunció que se había lesionado la espalda y que, por precaución, no competirá en el glaciar tirolés. Mikaela se reserva para las pruebas de noviembre, mes en el que están programados un gigante paralelo, en Lech/Zürs (Vorarlberg, Austria); y dos eslalon, en Levi (Finlandia).

La pandemia sigue afectando y del calendario se han caído todas las carreras que se disputan habitualmente en Norteamérica entre noviembre y diciembre. No habrá las tradicionales pruebas -femeninas y masculinas- de Lake Louise (Canadá) y Vail/Beaver Creek (EEUU); y las mujeres tampoco competirán en Killington (EEUU).

Las de Sölden serán las primeras en la historia de la Copa del Mundo que se disputarán en una ‘burbuja’ sanitaria. Por primera vez, se competirá sin público: a la zona de carrera del Rettenbachferner sólo tendrán acceso deportistas y sus equipos técnicos, así como los jueces, miembros de la organización y algunos periodistas.

El jueves por la tarde, todos ellos pasaron las preceptivas pruebas del COVID-19 en Sölden. Donde este viernes probarán pista y donde a partir de este sábado regresará la gran competición.

Sin Shiffrin, la eslovaca Petra Vlhova será una de las favoritas en la primera prueba de una campaña en la que habrá Mundiales -en febrero y en Cortina d’Ampezzo- y en la que comenzará la defensa del título Brignone. Primera mujer de su país en ganar la Copa del Mundo y primera en ganarla para Italia desde que lo lograse el curso 1994-95 el mítico Alberto Tomba. Ganadora de la Copa de gigante y la de combinada, disciplina que desaparece de este torneo.

La retirada de Hirscher supuso un descalabro para Austria, gran potencia tradicional del esquí alpino, que no ganó ningún trofeo y después de 31 años dejó de adjudicarse la Copa de las Naciones. Se la anotó Suiza, que en hombres festejó la Copa del Mundo de descenso con Beat Feuz y la de ‘súper’ con Mauro Caviezel; y en chicas las de descenso y supergigante gracias a Corinne Suter.

Brignone, de 30 años, que ganó la Copa del Mundo al superar -con cinco victorias y otros seis podios- en 153 puntos a Shiffrin; apuntará a una victoria en el mismo escenario en el que ya ganó hace cinco temporadas. Su compatriota Marta Bassino, Vlhova -última ganadora de la Copa de eslalon- y la francesa Tessa Worley, que vuelve tras recuperarse de una lesión, se la discutirán.

Un día después, con la presencia del español Albert Ortega -que comentó a Efe que en Sölden apuesta por el triunfo de Pinturault o por su compatriota Mathieu Faivre- Kristoffersen, el esloveno Zan Kranjec y el croata Filip Zubcic, entre otros, intentarán evitar una victoria gala en la apertura de la competición de la regularidad. Adrian R. Huber

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