Senado polaco debate extender las restricciones en frontera bielorrusa

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BIELORRUSIA POLONIA

Cracovia (Polonia), 24 nov (EFE).- El Senado polaco comenzó este miércoles a debatir la reforma legal que permitirá mantener las restricciones de acceso y permanencia en la frontera junto a Bielorrusia, donde sigue la presión de migrantes que intentan cruzar a territorio de la Unión Europea.

Entre las medidas propuestas se encuentra la limitación de acceso, circulación y permanencia en la franja fronteriza a quienes no sean residentes registrados en la zona, dueños de un negocio radicado allí, trabajen, sean estudiantes de centros incluidos en ese área geográfica o presten en ella un servicio administrativo o religioso.

Asimismo, se contempla la posibilidad de conceder indemnizaciones a las personas o empresas afectadas por la medida.

La lectura y debate de la reforma de la Ley de Fronteras comenzó este miércoles, se prolongará al menos un día más e introducirá algunas enmiendas propuestas por la oposición, como limitar su alcance al territorio que actualmente permanece en estado de emergencia en vez de incluir una zona más amplia.

El pasado 2 de septiembre, el Gobierno polaco impuso el estado de emergencia en los 187 municipios limítrofes con Bielorrusia y extendió esa medida durante dos meses más, un hecho excepcional y que no se había dado en los últimos 30 años.

Dado que la Constitución polaca no permite una segunda prórroga consecutiva de esa medida, el Ejecutivo decidió tramitar con carácter de urgencia un cambio legal que permita mantener casi todas las restricciones ligadas al estado de emergencia por un tiempo indefinido.

Para Maks (nombre supuesto), fotógrafo profesional residente en uno de los pueblos en los que se aplicará esta ley, “esto supone que las incomodidades y el sentimiento de vivir en un estado policial o prebélico continuarán por tiempo indefinido, y aunque todos los polacos queremos seguridad fronteriza, los que no viven aquí no se dan cuenta de cómo esto nos complica la vida a los vecinos”, explica a Efe.

Maksymilian Witczak, propietario del restaurante “Tatarska Jurta” de Kruszyniany, uno de los pueblos incluidos en el área restringida, se quejó este miércoles de que “el estado de emergencia está a punto de terminar y aún no sabemos en qué términos operaremos desde ese momento, qué ayuda recibiremos y en qué términos”.

Por su parte, Zygmunt Frankiewicz, senador de Plataforma Cívica (PO), principal partido de la oposición, declaró que en su opinión “es perjudicial para el país que los periodistas no tengan acceso (a la zona) y la posibilidad de informar. Es perjudicial para nosotros mismos y para nuestra imagen”.

El viceministro de Interior, Bartosz Grodecki, replicó con una pregunta a los senadores y les exhortó a decidir si ellos piensan que “es seguro para los periodistas ir allí ahora mismo” y aludió a “los soldados y oficiales heridos que sirven en la frontera, hechos objetivos que hacen creer que ésta es una zona peligrosa actualmente”.

En un intento masivo y violento de traspasar la valla fronteriza que se produjo la semana pasada en Kuznica (Este), nueve policías polacos resultaron heridos, uno de ellos grave.

La aplicación de las restricciones dependerá de la decisión del ministerio de Interior polaco, previa consulta con el comandante de la Guardia de Fronteras, quien a su vez propondrá el alcance y duración de las limitaciones.

El Congreso polaco ya aprobó hace una semana la reforma que ahora debate el Senado, con lo que el recorrido legal de la nueva ley se completará tras su correspondiente votación y, si es aprobada, la firma presidencial.

En los días previos al debate en el Senado, el representante del Defensor del Pueblo, Miroslaw Wróblewski, criticó la reforma de la Ley de Fronteras por considerar que otorga “un gran margen de discreción al ministro” de Interior.

Mientras tanto, continúan los intentos de traspasar ilegalmente la frontera polaca desde Bielorrusia, y este miércoles, las autoridades informaron de 267 nuevos intentos de entrar en el país y de 44 expulsiones llevadas a cabo en Dubicze Cerkiewne (Este), así como del intento de seis personas de cruzar el río Bug (Este) en un pontón desde Bielorrusia.

A mediados del próximo año, se completará la construcción de un muro fronterizo entre Polonia y Bielorrusia de 180 kilómetros de largo y 5,5 metros de alto, con un coste estimado de unos 320 millones de euros.

Desde principios de año, la Guardia Fronteriza ha informado de más de 35.000 intentos de cruzar ilegalmente la frontera polaco-bielorrusa, de los cuales más de 6.000 tuvieron lugar en noviembre, unos 17.300 en octubre, 7.700 mil en septiembre y más de 3.500 mil. en agosto.

La Unión Europea y los gobiernos polaco, letón y lituano culpan al régimen de Aleksándr Lukashenko de diseñar y poner en práctica un plan para atraer a miles de migrantes de países como Irak o Siria a sus fronteras para desestabilizar a la Unión Europea.