Seis gendarmes muertos en un ataque contra un convoy en Burkina Faso

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YIHADISTAS BURKINA FASO

Uagadugú, 14 sep (EFE).- Seis gendarmes murieron y otros siete resultaron heridos en un ataque de individuos armados cometido contra un convoy en el este de Burkina Faso, informaron hoy medios locales.

El ataque ocurrió este domingo entre las localidades de Sakoani y Matiacoali, en la región Este, cuando un convoy de camiones cisterna vacíos de combustible de una compañía minera sufrió una emboscada pese a ir escoltado por efectivos de la Gendarmería.

“Dicha emboscada, que comenzó con el estallido de un artefacto explosivo improvisado al pasar el convoy, seguido de fuertes disparos, causó lamentablemente la muerte de cuatro gendarmes y siete heridos, todos evacuados a un centro médico militar”, afirmó la Gendarmería Nacional en un comunicado.

Los cadáveres de otros dos gendarmes desaparecidos el domingo fueron hallados este lunes en la zona, indicaron fuentes de las fuerzas de seguridad al medio local Faso 7.

Grupos vinculados a las organizaciones yihadistas Estado Islámico (EI) y Al Qaeda operan en la región y con frecuencia perpetran atentados, aunque, de momento, ninguno se ha atribuido la autoría del ataque.

Unas 275.000 personas se han visto forzadas a abandonar sus hogares desde el pasado abril por el aumento de la violencia yihadista en Burkina Faso, advirtió este lunes el Consejo Noruego de Refugiados (NRC).

Cerca de 500 personas han muerto en atentados yihadistas perpetrados en el país entre mayo y agosto de este año, según la ONG.

La región más golpeada por la inseguridad en Burkina Faso es la del Sahel, situada en el norte y que comparte frontera con Mali y Níger, aunque también se ha expandido a provincias limítrofes, como la región Centro-Norte, y al este del país desde el verano de 2018.

Los actos terroristas se atribuyen al grupo local burkinés Ansarul Islam, a la coalición yihadista del Sahel Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (GSIM) y al Estado Islámico en el Gran Sáhara (EIGS), que atacan también en los países vecinos con los que Burkina Faso comparte frontera, Mali y Níger.

Según el Consejo Nacional de Emergencias y Rehabilitación (CONASUR) del Gobierno burkinés, más de un millón de personas está fuera de sus hogares -uno de cada veinte habitantes- en la que se considera la crisis de desplazados que más rápido crece del mundo.