Riad impone duras restricciones a los no vacunados, el 23 % de la población

0
42
614199

CORONAVIRUS A.SAUDÍ

Riad, 1 ago (EFE).- Arabia Saudí prohíbe a partir de este domingo a quienes no hayan recibido ninguna dosis de la vacuna contra la covid-19, que ahora mismo suponen el 23 % de la población, acudir a sus centros de trabajo y participar en cualquier actividad pública.

La medida, que fue anunciada en mayo, impide a los no vacunados participar en eventos o actividades sociales o culturales, entrar en centros comerciales, acceder a edificios oficiales a hacer algún trámite o usar medios de transporte público.

El Ministerio de Recursos Humanos exige a los departamentos del Estado y, a partir del 9 de agosto, a las empresas privadas obligar a sus empleados no vacunados a teletrabajar o, en caso de no ser posible, concederles sus vacaciones anuales o festivos acumulados.

Una tercera opción, sería “considerarles en ausencia con excusa de que no ameritan salario, depende de cada caso”, hasta que reciban al menos una dosis de la vacuna, según un comunicado de dicho ministerio citado por los medios saudíes.

“A partir del 1 de agosto, todos los organismos gubernamentales deben exigir la inmunización para que sus empleados o quienes los atiendan puedan entrar en la sede de la entidad”, dice la nota, según la agencia estatal de noticias, SPA.

Medidas parecidas se aplicarán a los empleados de empresas privadas a partir del próximo 9 de agosto, e incluyen la posibilidad de considerar el contrato de trabajo suspendido hasta que comiencen la pauta de vacunación, según SPA.

Arabia Saudí, cuya economía se ha visto bastante afectada por la pandemia del covid-19, asegura disponer de grandes cantidades de vacunas, y el Ministerio de Sanidad afirmó hoy haber vacunado a 27 millones de habitantes, sobre una población total de 35 millones, aunque solo ocho millones de ellos con la pauta completa.

Las nuevas restricciones afectan sobre todo a los expatriados, que representan cerca del 40 % de la población y muchos de los cuales se vieron obligados a dirigirse a uno de los 587 centros de vacunación abiertos en todo el país, donde el periodo de espera para ser inoculados no suele superar los tres días.

“Si no recibo la vacuna, me quedaré en mi casa, y no podré entrar en ningún lugar”, dijo a Efe Reem Emad Edin, una residente en el reino, quien se vio obligada a recibir la vacuna.