A salvo los ministros tomados de rehenes por veteranos militares en Sudáfrica

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SUDÁFRICA REHENES

Johannesburgo, 15 oct (EFE).- Los dos ministros sudafricanos que anoche, hasta ser rescatados por la Policía, permanecieron retenidos como rehenes de un grupo de veteranos militares descontentos con el Gobierno se encuentran a salvo y confirmaron hoy que nunca temieron por sus vidas.

“No se nos humilló, no se nos amenazó, solamente estábamos incómodos por estar retenidos contra nuestra voluntad”, dijo la ministra de Defensa sudafricana, Thandi Modise, en una rueda de prensa ofrecida hoy en Pretoria, junto a su colega de la Presidencia, Mondli Gungubele, para explicar los detalles del incidente del que fueron víctimas.

Ambos habían acudido ayer por la tarde, en representación del Ejecutivo del presidente surafricano, Cyril Ramaphosa, a una reunión en el hotel St. George de la zona de Centurión (a las afueras de Pretoria) para encontrarse con miembros de un grupo conocido como Veteranos de Guerra de la Lucha por la Liberación (LSWV, por sus siglas en inglés).

Junto a ellos estaban también el viceministro de Defensa, Thabang Makwetla, y los escoltas de los altos funcionarios.

La reunión tenía como objetivo discutir las reivindicaciones de este grupo (cuyos miembros reclaman al Estado compensaciones millonarias por su supuesto papel en la lucha contra el sistema de segregación racista del “apartheid”), que el pasado dí 11 ya había organizado una protesta en Johannesburgo que obligó a evacuar la sede del gobernante Congreso Nacional Africano (CNA).

Las negociaciones -a las que también estaba citado el vicepresidente de Sudáfrica, David Mabuza, pero no acudió- fracasaron y, cuando los ministros se disponían a marcharse, los miembros del LSWV les impidieron el paso y cerraron con llave la sala donde se encontraban.

“El diálogo entre el Gobierno y las asociaciones de veteranos militares ha sido hasta ahora productivo y cordial, aunque las conversaciones han sido difíciles. En nuestra opinión, no había motivo para que este grupo actuara de una manera ilegal, como ocurrió”, señaló Gungubele.

“Nadie, hayan sido voluntarios para luchar por liberar a este país o no, tiene ningún derecho a interferir en (los derechos de) otra persona, sea ministro o ciudadano ordinario”, recalcó, por su parte, Modise.

Los ministros estuvieron retenidos durante unas tres horas, hasta que alrededor de las 22.00 hora local (20.00 GMT) fueron liberados por un equipo de élite de la Policía, que había sido alertada de una situación con ministros “rehenes” en el hotel.

La operación dejó 56 detenidos -incluidas 7 mujeres- que permanecen bajo arresto y que, según un comunicado difundido anoche por la Policía, probablemente tendrán que hacer frente a tres cargos de secuestro.

Según el testimonio de los propios ministros, la situación no fue violenta y su propio personal de seguridad no actuó para evitar un aumento de la tensión.

El incidente, sin embargo, ha levantado muchas inquietudes de nuevo en Sudáfrica sobre la capacidad de gestión del Gobierno y la eficiencia de las fuerzas de seguridad.

Los ministros, sin embargo, rechazaron hoy que haya nada de qué avergonzarse y alegaron que, aunque la situación los tomó por sorpresa, Sudáfrica es un país que debe estar orgulloso de que sus gobernantes se sienten con diferentes grupos a dialogar.

“Está bien que se te ponga a prueba si estás en un Estado democrático. Es el cómo respondes a esa prueba lo que define la calidad de la democracia y del Estado que quieres continuar teniendo”, sostuvo la ministra de Defensa, tras desechar la idea de que haya que aumentar la seguridad de los altos cargos sudafricanos.

Las reclamaciones de los miembros de LSWV -que incluye a supuestos miembros de varios grupos armados que combatieron el “apartheid”, como la milicia Umkhonto weSizwe (MK) o el Ejército de Liberación del Pueblo de Azania (APLA)- comprenden desde millonarias compensaciones económicas (4 millones de rands por cabeza, es decir, unos 235.000 euros), a ayudas de vivienda y fondos universitarios para sus hijos.

En general, durante los años de la democracia, el CNA ha tenido encontronazos con los veteranos por el reconocimiento de su estatus y por las pensiones asignadas por el Estado.

En el caso de LSWV y de sus a menudo conflictivas protestas, críticos y prensa local suelen señalar que muchos de sus miembros no parecen tener la suficiente edad para haber desempeñado un papel real en la lucha contra el “apartheid”.

La ministra de Defensa, no obstante, reconoció hoy que los veteranos sudafricanos deberían estar “mejor”, dada la cantidad de recursos que el Estado destina a su departamento, y avanzó que va a investigar los gastos y las asignaciones de fondos.

Nerea González