El Departamento de Salud de Austin (APH) emitió una serie de recomendaciones para ayudar a las familias a preparar su pavo de forma segura durante la temporada de fiestas.
La agencia advierte que el pavo crudo puede contener bacterias como Salmonella, Clostridium perfringens y Campylobacter, las cuales pueden causar intoxicaciones alimentarias si no se manejan adecuadamente. Clostridium perfringens, en particular, es responsable de numerosos brotes en los meses de noviembre y diciembre, debido a alimentos cocidos que se dejan a temperatura ambiente por demasiado tiempo.
DESCONGELAMIENTO
Las autoridades aconsejan almacenar el pavo congelado en un congelador a 0°F o menos hasta el momento de descongelarlo, evitando guardarlo en lugares donde no se pueda controlar la temperatura.

El pavo puede descongelarse de manera segura en el refrigerador, en agua fría o en el microondas, siguiendo tiempos y temperaturas adecuadas. Dejarlo descongelar a temperatura ambiente es considerado inseguro, ya que permite la proliferación rápida de bacterias en la “zona de peligro” entre 40°F y 140°F.
Para evitar la contaminación cruzada, se recomienda lavarse las manos antes y después de manipular pavo crudo, utilizar tablas de cortar separadas y limpiar superficies con agua caliente y jabón. La agencia también señala que es más seguro cocinar el relleno en un molde separado; sin embargo, si se prepara dentro del pavo, debe alcanzar una temperatura interna de 165°F.
El pavo debe cocinarse a una temperatura mínima interna de 165°F, medida en varias partes de la pieza para garantizar una cocción uniforme.
COMIDA SOBRANTE
Finalmente, las sobras deben refrigerarse antes de dos horas y consumirse en un periodo de 3 a 4 días, o congelarse para almacenamiento prolongado.


