Purdue Pharma admite formalmente su rol en la crisis de los opiáceos

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OPIÁCEOS

Nueva York, 24 nov (EFE News).- La farmacéutica fabricante del adictivo fármaco OxyContin, Purdue Pharma, respondió este martes ante el Departamento de Justicia y admitió formalmente su rol en la devastadora crisis de los opiáceos que se ha cobrado cientos de miles de vidas en el país en las últimas dos décadas.

La empresa alcanzó el mes pasado un acuerdo por valor de 8.340 millones de dólares para cerrar sus casos criminales y civiles y que pasaba por declararse culpable de tres delitos: dos cargos de conspiración para violar la Ley Federal Anti-Sobornos y otro para defraudar a EE.UU. e infringir la legislación de fármacos.

Purdue Pharma, representada por el presidente de su junta directiva, Steve Miller, admitió su responsabilidad en una vista telemática de casi una hora dirigida por la jueza federal Madeline Cox Arleo, del distrito de Nueva Jersey, y respondió sucinta y repetidamente “sí, correcto” a las preguntas del fiscal adjunto Stephen Ferketic.

“¿Conspiró Purdue, con conocimiento de causa e intencionalmente, con otros para defraudar a la DEA (Administración de Control de Drogas) impidiendo, perjudicando y obstruyendo la capacidad de la agencia para evitar el desvío de sustancias controladas?”, preguntó el fiscal, entre otras cosas.

Miller contestó afirmativamente y admitió que la farmacéutica no dio información completa al Gobierno federal sobre sus proveedores médicos, como tampoco cesó a los que estaban “prescribiendo productos opiáceos sin un propósito médico legítimo y fuera del curso habitual de sus prácticas profesionales”.

También admitió pagos fraudulentos a médicos en forma de comisiones para un programa de ponencias cuyo objetivo era “educar” a otros colegas sobre sus fármacos e “inducirlos a prescribir más”, sabiendo que era ilegal sobornar a los profesionales para que emitieran recetas reembolsables con el sistema de salud público de Medicare.

Tras la vista, la empresa emitió un comunicado en el que consideró un “paso esencial” que se acepte su declaración de culpabilidad para “preservar miles de millones de dólares de valor para los acreedores” y para “suministrar recursos financieros y medicinas que pueden salvar la vida en la crisis de los opiáceos”.

Purdue debe pagar una multa de 3.544 millones de dólares y un embargo de 2.000 millones para saldar sus causas criminales, más 2.800 millones para resolver responsabilidades civiles, pero dado que sus activos son muy inferiores, pagará 225 millones y se espera que el Gobierno federal aporte la mayor parte del resto.

En ese sentido, la firma, que se declaró en bancarrota hace un año debido al aluvión de demandas, está pendiente de que un juez del tribunal de quiebras apruebe su reorganización de negocio, lo que supondría su disolución y su reconversión en un “fondo público benéfico” libre del control de sus propietarios, los Sackler.

“Seguimos trabajando incansablemente para construir respaldo adicional para una propuesta de acuerdo de bancarrota que dirigiría la gran mayoría de los fondos del pacto a gobiernos estatales, locales y tribales con el propósito de abatir la crisis de los opiáceos”, detalló la firma.

La familia Sackler, que no estuvo este martes presente en la vista ni tampoco fue mencionada, firmó un acuerdo por separado con la Justicia por el que pagarán 225 millones para zanjar su correspondiente demanda civil, mientras que no ha admitido haber cometido acciones contrarias a la ley.

Una veintena de fiscales estatales, congresistas y activistas han mostrado públicamente su desacuerdo con la idea de que Purdue Pharma pase a ser una empresa dependiente del Gobierno y con el hecho de que los Sackler hayan mantenido su fortuna y no afronten penas de cárcel por su papel en la crisis de los opiáceos.

Purdue introdujo en el mercado estadounidense el opiáceo altamente adictivo OxyContin en 1996 y emprendió una agresiva estrategia de comercialización, punto de inicio de una crisis que en las dos últimas décadas ha matado a cientos de miles de personas en el país.

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