Ha tardado en llegar el frío, pero ya está aquí y es escena común encontrarnos con el parabrisas congelado cada mañana al salir del hogar.

Y es que el parabrisas requiere más atención que nunca en esta época del año, debido a las bajas temperaturas. Además de que el frío y los cambios bruscos de temperatura pueden hacer que un pequeño impacto acabe en una rotura inesperada del vidrio, la lluvia, la nieve, el viento o la niebla pueden reducir considerablemente la visibilidad y si no tienes el parabrisas en perfectas condiciones puedes tener más de un susto.

Revisa periódicamente que el parabrisas esté en perfecto estado, por seguridad y economía. Un impacto en el parabrisas cuyo diámetro sea menor a una moneda de 1 centavo, puede y debe ser reparado a la mayor brevedad posible. En tan solo 30 minutos el parabrisas recupera el cien por cien de su rigidez y resistencia, evitando mayores roturas que puedan tener graves consecuencias para los ocupantes en caso de accidente.

El parabrisas ofrece hasta un 30% de la resistencia estructural del vehículo, actúa como soporte de cámaras y sensores de dispositivos de ayuda a la conducción y es vital para el correcto funcionamiento del airbag, ya que la fuerza de este puede provocar que un parabrisas mal instalado o agrietado se rompa o salga despedido, lo que provoca que la bolsa de aire no cumpla su función protectora.

¡No te olvides de los limpiaparabrisas! Hay que  renovar las escobillas cada 6-12 meses, ya que usar un limpiaparabrisas en mal estado, además de no limpiar y eliminar el agua correctamente, puede rayar el parabrisas, lo que disminuye la visibilidad del conductor y aumenta el riesgo de accidentes.

¿Ha helado de madrugada? Descongelar el parabrisas con agua muy caliente o con el aire de la calefacción a temperatura elevada puede dañarlo seriamente por el cambio brusco de temperatura, provocando su rotura. Este efecto se intensifica notablemente si el parabrisas tiene un impacto. Para retirar el hielo se recomienda utilizar una rasqueta de plástico, o rociar el cristal con una mezcla de alcohol y agua.

No rellenes el depósito de líquido limpiaparabrisas sólo con agua, para evitar que se congele a bajas temperaturas. Especialmente si lo accionamos circulando, el agua puede congelarse sobre el parabrisas, dificultando la visión del conductor. Se recomienda el uso de líquidos limpiacristales adecuados.

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