La Paz.- La Paz, capital del estado mexicano de Baja California Sur, ofrece la posibilidad de hacer un tipo de turismo en contacto directo con la naturaleza de una de las zonas más bellas y desconocidas del litoral del Pacífico mexicano.

La playas vírgenes se suceden a lo largo de la costa del Mar de Cortés. La única forma de visitarlas es con lanchas rápidas que manejan con pericia los lugareños, que se encargan de todo el servicio en tierra -comida, pescado fresco, bebidas- en medio de una pasmosa tranquilidad.

Bajo estricto control ecológico resulta obligado recoger todo lo que pueda contaminar su pureza y está prohibido dejar el mínimo rastro del paso humano por sus arenas blancas.

La Paz no parece una ciudad de más de 200.000 habitantes sino más bien un pueblo grande y amable donde la vida cotidiana se desarrolla a ritmo lento. Cuando baja el sol, el malecón se llena de familias de paseo mientras las terrazas de sus restaurantes, con vista al mar, atraen como imán por el aroma de pescado y marisco fresco.

Leave a Reply