Primera entrada ilegal a EEUU puede ser juzgada como delito en una corte

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INMIGRACIÓN

Los Ángeles, 27 abr (EFE News).- La Corte de Apelaciones del Noveno Circuito determinó que los derechos de una pareja de mexicanos no fueron violados cuando fueron acusados y procesados por cometer un delito en una corte en vez de solo recibir una multa por ingresar de forma indocumentada al país.

El tribunal con sede en California falló este lunes en contra de Eduviges Ayala Bello y Walter Velez Gonzáles, quienes fueron detenidos por agentes dela Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), tras cruzar la frontera a pie.

El Gobierno federal acusó a Ayala y Vélez de intentar ingresar ilegalmente a los Estados Unidos, y los llevó frente a una corte a enfrentar el proceso.

Esta era la primera vez que los mexicanos habían cometido esta falta. Aunque la entrada ilegal por primera vez se define como delito menor y se puede saldar tan solo pagando una multa, el Gobierno acusó a Ayala y Vélez por cometer un crimen.

Los acusados pidieron a la corte desestimar los cargos argumentando que el Gobierno debería haber sólo expedido una multa como se hace en otros delitos menores federales, y que se procesan a través de la Oficina Central de Violaciones (CVB).

En su petición de apelación, Ayala y Vélez argumentaron que “el gobierno violó su derecho a igual protección al enjuiciarlos en el expediente criminal normal”, según el texto de la moción.

Una corte de Distrito en California desestimó la petición de los mexicanos hecha en 2019 y este lunes el panel del Noveno Circuito sostuvo el fallo dado por la corte inferior.

“Cuando los individuos ingresan a los Estados Unidos ilegalmente, no es irracional para el Gobierno concluir que detenerlos es lo mejor para el interés público”, explicó el Noveno Circuito en su fallo.

Añade que “la liberación ilegal los participantes una vez capturados solo incentivarían más cruces fronterizos” y que además es “mucho más difícil para el gobierno realizar un seguimiento de los entrantes ilegales que son liberados”.

La entrada no autorizada de extranjeros a EE.UU. se castiga con hasta 180 días en la cárcel federal por la primera condena, y hasta dos años por condenas posteriores.

El reingreso no autorizado se castiga con sentencias desde dos años o hasta 20 años en una prisión federal, si el persona tiene condenas penales anteriores.

Un grupo de más de 50 organizaciones defensoras de los inmigrantes enviaron una carta al presidente Joe Biden en febrero pasado instándolo entre otras cosas a “suspender los enjuiciamientos por entrada y reingreso no autorizados”, y el caso de Ayala y Velez fue mencionado en esta solicitud.