Primera detención de un diputado tunecino mientras siguen las investigaciones

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TÚNEZ CRISIS

Túnez, 30 jul (EFE).- La justicia tunecina anunció en las últimas 24 horas numerosas investigaciones contra varios responsables y miembros de partidos políticos e instituciones nacionales que se han saldado con el primer arresto de un diputado tras suspender el pasado día 25 el presidente de Túnez, Kais Said, la Asamblea y levantar la inmunidad parlamentaria de todos sus miembros.

La justicia confirmó hoy la detención del diputado Yassine Ayari, del partido conservador Esperanza y Trabajo, en aplicación de una sentencia “definitiva” anunciada a finales de 2018 y que el acusado no había cumplido gracias a su inmunidad parlamentaria, informó la agencia estatal TAP.

Ayari, de 39 años, fue condenado a tres meses de prisión por la magistratura militar acusado de injurias contra el Ejército y el presidente a través de las redes sociales.

Esperanza y Trabajo denunció horas antes su “secuestro” por parte de las fuerzas de seguridad de la Presidencia, que, según dicha formación, se presentaron en su domicilio sin ninguna orden judicial ni informaron de su paradero a la familia.

La mesa del Parlamento alertó en un comunicado de prensa de las “detenciones aleatorias” de diputados- aunque todavía no se ha confirmado oficialmente ningún otro caso- y reclamó la liberación inmediata de Ayari. Asimismo anunció una reunión urgente para tomar medidas ante esta situación pese a que la cámara se encuentra suspendida desde el pasado día 25.

El tribunal de primera instancia de la capital tunecina anunció además la apertura de una investigación judicial contra cuatro miembros del partido islamista Ennahda, principal fuerza parlamentaria, por un delito de “tentativa” de violencia delante del Parlamento.

Según la radio local “Mosaïque FM”, entre los investigados se encuentra una persona del consejo de la Shura (máximo órgano directivo), un miembro del protocolo del partido y un antiguo guardaespaldas de su histórico líder y presidente del Parlamento, Rached Ghannouchi.

Tras el anuncio, Ghannouchi acudió al Parlamento junto a varios de sus diputados y la vicepresidenta de la cámara, Samira Chaouachi, pero el Ejército- que custodia el edificio- les impidió el acceso.

Ghannouchi llamó a los ciudadanos a manifestar frente a la Asamblea para “salvar” la revolución, lo que produjo algunos choques violentos entre seguidores de Ennahda y del mandatario. Horas después, en un comunicado de prensa, los conservadores pidieron el cese de las protestas por temor a la violencia civil.

CONTINÚAN LAS DESTITUCIONES Y LA RONDA DIPLOMÁTICA

El presidente tunecino decretó hoy la destitución del secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Mohamed Ali Nafti, sin especificar los motivos ni anunciar su sustituto. Este anuncio se produce apenas 24 horas después de nombrar a un nuevo ministro del Interior, Ridha Gharsallaoui, hasta ahora consejero de la Seguridad Nacional de la Presidencia.

Said recibió hoy en el Palacio de Cartago (sede de la Presidencia tunecina) al ministro de Exteriores saudí, Faisal bin Farhan bin Abdullah, que le transmitió un mensaje de apoyo de su país y recordó que “las decisiones tomadas por el presidente y todo lo que concierne a un asunto interno tunecino corresponde a su derecho soberano”.

Faisal declaró confiar “en la capacidad de los dirigentes tunecinos para superar esta situación con el fin de ofrecer una vida digna y próspera al pueblo tunecino y Arabia Saudí estará del lado de Túnez”, señaló Presidencia en un comunicado.

El pasado día 25, Said anunció medidas excepcionales como el cese del primer Ministro, Hichem Mechichi; la suspensión de la actividad parlamentaria así como la retirada de la inmunidad para todos sus diputados de manera inmediata durante 30 días; unas medidas calificadas por Ennahda de “golpe de Estado”.

El jefe del Estado argumentó que hacía uso del artículo 80 de la Constitución, que le permite decretar el estado de excepción ante un “peligro inminente que amenace la nación, la seguridad o la independencia del país”.

Túnez inició su transición democrática en 2011 con la llamada ‘Revolución de los Jazmines’, que puso fin a dos décadas de la dictadura de Zine El Abidine Ben Ali, y durante la cual se han sucedido un total de diez gobiernos que han agravado todavía más la crisis económica y social.