Portugal reflexiona antes del primer examen electoral poscovid

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PORTUGAL ELECCIONES

Lisboa, 25 sep (EFE).- Portugal vive hoy la jornada de reflexión previa a las elecciones municipales que se celebrarán este domingo bajo el fantasma de la abstención, el primer examen político de la etapa poscovid.

La cita electoral encuentra al país con más del 85 % de la población inmunizada y la pandemia bajo control, lo que ha permitido al Gobierno del socialista António Costa anunciar, en vísperas de los comicios, el levantamiento de las restricciones impuestas por la pandemia.

Pese a este avance, la sombra de la abstención -que en las últimas municipales, en 2017, llegó al 45 %- planea sobre esta consulta que, según los sondeos, ganará la izquierda -encabezada por los socialistas-.

MUNICIPALES EN CIFRAS

En conjunto, 9,3 millones de electores están convocados a las urnas para renovar 308 ayuntamientos y órganos municipales en unos comicios que se celebran cada cuatro años.

Una veintena de partidos compiten en esta carrera, aunque apenas un puñado tiene representación nacional:

– Partido Socialista (PS): Liderado por António Costa, primer ministro desde 2015. El más votado en las municipales de 2017, controla 161 ayuntamientos. Parte con ventaja para el domingo.

– Partido Socialdemócrata (PSD): Conservador. Arrastra una crisis latente bajo el liderazgo de Rui Río. En 2017 cosechó sus peores resultados. Su principal aliado es el derechista CDS-PP.

– Bloco de Esquerda (BE): Izquierda. Marxista. Socio de Costa en su primera legislatura, en la llamada “geringonza”.

– Partido Comunista Portugués (PCP): El más ortodoxo de los partidos comunistas europeos. También socio de la “geringonza”. Aliado de los Verdes del PVE. Castigado en las urnas en 2017.

– Chega: Ultraderecha. Fundado en 2019 por André Ventura, que llegó a ser el tercer candidato más votado en las presidenciales de enero, arrebatando votos en tradicionales graneros comunistas, como el Alentejo.

EL JUEGO NEGACIONISTA

Son pocos pero en las últimas semanas han hecho bastante ruido. Los negacionistas portugueses quieren aprovechar la jornada electoral para castigar a los políticos. Han convocado una manifestación en el centro de Lisboa y piden la abstención.

Ofrecen un “caldo verde” -una sopa de verduras típica en las mesas portuguesas- a quienes se animen a sumarse a la protesta, que será seguida de cerca por la policía lusa.

Pese al reclamo culinario es poco probable que la movilización, organizada a través de las redes sociales, tenga impacto en el desarrollo de los comicios.

Hace unas semanas, grupos antivacunas endurecieron su mensaje y pasaron a la acción con insultos al coordinador del grupo de trabajo que controla el programa de vacunación, el vicealmirante Gouveia e Melo, a un juez y al presidente del Parlamento.

Su discurso tiene poco eco en Portugal, a la cabeza de los países con mayor población inmunizada -más del 85 %-, que hoy celebra el control de una pandemia que ha dejado más de 18.000 víctimas mortales.

LA DERECHA EN SU LABERINTO

Las municipales llegan en buen momento para los socialistas de Costa, dispuestos a aprovechar la ventaja que les conceden los sondeos: la fuerza más votada.

A su izquierda, sus antiguos socios -Bloco y PCP- pelean por recuperar el terreno perdido. A su derecha, un oposición dividida facilita el avance socialista.

La crisis interna que arrastra el PSD, principal partido de la oposición, debe resolverse en estas elecciones. Su cuestionado líder, Rui Rio, ha anunciado que dará un paso al costado si no logra un salto electoral. Las encuestas no le favorecen.

Su principal aliado, el CDS apuesta por alianzas para ganar espacio.

Ventura, al frente del ultraderechista Chega, anticipa sorpresas confiado en aumentar el apoyo logrado en enero como candidato presidencial -un 12% de votos que le colocaron en tercer lugar entre los aspirantes-.

VOTAR CON EL BOLSILLO

Muchas son las promesas que han escuchado los portugueses en las últimas semanas, pero algunos partidos han pasado a la acción y han tocado directamente al bolsillo.

En este año electoral, las rebajas de impuestos y tasas locales han batido un récord. El 39 % de los municipios del país han bajado impuestos a las familias y las empresas, según un estudio del diario Expresso.

A la cabeza de esta “campaña de rebajas”, los ayuntamientos de PSD y CDS. Los más reacios, los gobernados por el Partido Comunista.

Mañana sabrán cuánto pesa el bolsillo en el voto de los portugueses. Mar Marín