Los meses de verano no son los únicos en los que puede sumergirse y relajarse en la piscina. Una de las formas de lograrlo es a través de cubiertas acristaladas que mantienen el calor y paneles solares para calentar el agua.

Los paneles se instalan sobre el tejado de la vivienda o en cubiertas transitables como el césped. La temperatura del agua es regulable mediante una central digital, que controla el funcionamiento de un pequeño motor que hace circular el agua y a la vez la depura.

La cubierta de piscina actúa como cortaviento y acumulador de calor, lo que hace que aumente la temperatura del agua y del ambiente. A su vez, permite protegerse de distintas fuentes de contaminación, como las hojas, el polen, los insectos y otros animales. Se trata de un equipamiento que verdaderamente garantiza la vida útil de la piscina en el tiempo.

Otra de las alternativas para mantener el calor tiene que ver con los cerramientos acristalados de estructura de aluminio y policarbonato. De manera que el jardín también se amplíe en todas las épocas del año, además de aislar la piscina del exterior con la cubierta, climatiza el agua y el aire para lograr el ambiente ideal.

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