Pionyang se niega a dialogar con EE.UU., que sigue sin mostrar sus cartas

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COREA CONFLICTO

Seúl, 18 mar (EFE).- Pionyang se negó hoy a dialogar con Washington hasta que no cambie su “política hostil”, el mismo día en que los secretarios de Estado y Defensa estadounidenses no quisieron desvelar cuál será su estrategia frente al régimen durante su visita a Seúl.

“Ya hemos expuesto claramente nuestra posición de que no habrá contacto ni diálogo entre la República Popular Democrática de Corea (nombre oficial del país) y EE.UU. mientras el segundo no abandone su política hostil contra nosotros, y que seguiremos ignorando sus intentos de contactarnos”, escribió la vicecanciller norcoreana, Choe Son-hui.

La declaración, publicada hoy por la agencia KCNA, llegó después de conocerse que Pionyang lleva ignorando los mensajes del nuevo Gobierno del presidente Joe Biden emitidos desde mediados de febrero.

¿NUEVAS MEDIDAS DE PRESIÓN?

Choe denunció que EE.UU. aún evalúa la posibilidad de aplicar “sanciones adicionales” contra Corea del Norte y que, tal y como recordó hoy en Seúl el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, Washington está evaluando todas las posibilidades en su nueva estrategia, incluyendo nuevas “medidas de presión”.

El secretario de Estado añadió, no obstante, que entre esas variables también se contemplan “futuras opciones diplomáticas”.

Lo hizo en una rueda de prensa en Seúl en la que estuvieron también el secretario de Defensa de EE.UU., Austin Lloyd, y por parte surcoreana el canciller y el ministro de Defensa nacional, Chung Eui-yong y Suh Wook, después de que los cuatro mantuvieran una reunión conjunta.

El mensaje en la comparecencia fue el mismo que en la víspera, cuando los responsables de Exteriores y Defensa de ambos países mantuvieron encuentros individuales: la visita de Blinken y Austin busca “modernizar, reafirmar y revitalizar” las alianzas que Washington tiene en el noreste de Asia.

Sobre esa base, la Administración Biden pretende coordinar con estos socios -con un enfoque en apariencia más multilateral que el del anterior inquilino en la Casa Blanca- la que será su nueva estrategia para afrontar los “desafíos para la seguridad” que le plantean China y Corea del Norte en la región.

En ese sentido, Blinken aseguró hoy que la “revisión exhaustiva” de ese plan para la pacificación de la península sigue en proceso y que estará lista “en las próximas semanas”.

SIN REFERENCIAS A PIONYANG

El responsable de la diplomacia estadounidense quiso evitar hablar directamente sobre el mensaje de Choe, insistiendo en que viajó a la región básicamente para escuchar a sus socios.

Solo el titular de Exteriores surcoreano, Chung Eui-yong, ofreció un breve comentario al respecto, afirmando que los cuatro funcionarios “discutieron hoy brevemente” la declaración norcoreana.

“Parece que Corea del Norte está revisando su política para con EE.UU. y siguiendo de cerca el diálogo entre la República de Corea (nombre oficial del Sur) y EE.UU.”, explicó Chung.

El canciller sureño aseguró que Washington y Seúl seguirán “discutiendo sobre este asunto” y que el Gobierno surcoreano “apoya todos los esfuerzos del Gobierno Biden para establecer contacto con Corea del Norte”.

DUDAS EN LOS PRÓXIMOS MESES

Pese a que aún no se conocen detalles sobre el enfoque que la primera potencia mundial adoptará para relacionarse con el régimen de Kim Jong-un, Blinken volvió hoy a formular hoy algunas propuestas que hasta ahora han contrariado al régimen y que despiertan dudas sobre el desenlace de los acontecimientos en los próximos meses.

El jefe de la diplomacia de EE.UU. señaló que, pese a la revisión de la estrategia norcoreana, los objetivos de la misma son claros, entre ellos, “la desnuclearización de Corea del Norte” y el mejorar la vida del los norcoreanos, “que siguen padeciendo abusos generalizados y sistemáticos”.

La mención de las violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen suelen enfurecer a Pionyang y, durante las rondas de diálogo que tuvieron lugar entre 2018 y 2019, Seúl y Washington evitaron tocar el tema para no malograr las conversaciones.

Del mismo modo, optar por la formulación “desnuclearización de Corea del Norte”, en vez de “desnuclearización de la península coreana” tradicionalmente ha despertado el recelo del hermético país norteño debido a las repetidas llamadas de una parte de los conservadores surcoreanos para desarrollar un arsenal atómico.

Blinken también se refirió al encuentro que mantendrá hoy mismo en Alaska con el responsable del Partido Comunista de China (PCCh) para Asuntos Exteriores, Yang Jiechi, y con el canciller chino, Wang Yi, al destacar que Pekín “tiene una gran papel que jugar” en la desnuclearización de la península.

El diálogo sobre desnuclearización entre EE.UU. y Pionyang lleva atascado desde la cumbre de Hanói de febrero de 2019 y el pasado enero el líder norcoreano Kim Jong-un instó al Gobierno Biden a proponer nuevas alternativas para retomar pronto las conversaciones, advirtiendo que prepara nuevas pruebas de armas.

El pasado martes la hermana de Kim también insinuó que el régimen podría retomar estos ensayos armamentísticos si Washington no cuida sus pasos.

Andrés Sánchez Braun