Piden protección y ayuda financiera para que campesinos afronten la pandemia

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CAMPESINOS

Washington, 15 abr (EFE News).- Los legisladores hispanos pidieron este miércoles al Congreso que incluya programas de protección y de ayuda financiera para los trabajadores rurales en la legislación que se prepara para confrontar la pandemia de COVID-19, y recordaron que el apoyo a esta mano de obra “es vital para nuestro suministro de comida y la salud pública”.

Casi la mitad de los peones rurales en Estados Unidos, esto es más de un millón de trabajadores, son inmigrantes indocumentados, según datos del Departamento de Agricultura, aunque los contratistas de mano de obra y los granjeros calculan que esa participación llega al 75 %.

Las políticas antiinmigratorias del Gobierno del presidente Donald Trump, las condiciones económicas cambiantes en los últimos años y ahora la pandemia por el coronavirus han causado una escasez de mano de obra rural para la cosecha de frutas y vegetales que han de ser recogidos a mano para evitar daños.

Los peones rurales han sido calificados como “trabajadores esenciales” en la actual crisis, no obstante lo cual el Gobierno de Trump considera una reducción de los sueldos que se pagan a los peones extranjeros en las granjas del país, según medios locales.

La cadena National Public Radio (NPR) y otros medios han indicado que el jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, trabaja con el secretario de Agricultura, Sonny Purdue, en una medida que ayudaría a los granjeros estadounidenses con una bajada salarial de los campesinos que trabajan para ellos.

Los peones rurales extranjeros, que trabajan en EEUU con visas H-2A, temporarias son aproximadamente el 10 % de todos los trabajadores agrícolas, muchos de los cuales migran dentro del país siguiendo las zafras de diferentes cultivos.

“Durante esta crisis, nuestros peones rurales en la primera línea de batalla trabajan día a día para poner comida en las mesas del país y para mantener el suministro mundial de alimentos”, señaló la carta del Caucus Hispano en el Congreso, presidido por el representante Joaquín Castro, demócrata de Texas.

“Cuando este virus amenaza la resistencia y capacidad de nuestras cadenas de suministros de alimentos, es más importante que ahora que nunca que aseguremos el bienestar de nuestros productores agrícolas y su mano de obra”, añadió la carta.

Entre las medidas concretas pedidas por el CHC al Congreso se cuenta la protección contra deportaciones, la asistencia financiera a los granjeros para que puedan pagar los sueldos, pagos adicionales relacionados con la pandemia, sueldo por días de enfermedad y licencia pagada por razones familiares.

También debe asegurarse que “las familias de los trabajadores rurales pueden comer, requiriendo que las agencias que reciben fondos federales para nutrición tengan programas dedicados específicamente a las comunidades de peones rurales”.

Los legisladores hispanos propusieron que se atiendan las necesidades de cuidado infantil de los trabajadores rurales, y la ampliación del acceso de esta población a las clínicas comunitarias de salud.

“Los trabajadores agrícolas necesitan nuestro apoyo”, señalaron los legisladores. “No deberían vivir atemorizados. “El bienestar y la estabilización de nuestro suministro de alimentos dependen de estas acciones”.

La Casa Blanca y el Congeso aprobaron a finales de marzo pasado un paquete de ayudas de 2,2 billones de dólares para estimular la economía de Estados Unidos, gravemente afectada por la pandemia del coronavirus.

Sin embargo, estas ayudas no incluían a los inmigrantes indocumentados, muchos de los cuales son campesinos y considerados trabajadores “esenciales” para mantener el abastecimiento de comida en el país.