Pide ayuda para conquistar su sueño

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Por Mayra Arteaga | [email protected]

Charlotte, NC.- Con la esperanza reflejada en su rostro, José Óscar Barrientos, de 35 años, acudió a HOLA News para solicitar el apoyo de la comunidad latina.

Pese a sus discapacidad física y a padecer de un tipo de leucemia (cáncer en la sangre), el padre de cuatro niños confía en la fuerza de sus manos para desempeñarse en un trabajo.

“A veces me voy con amigos a trabajar en la yarda. Me pongo mis prótesis y me voy a trabajar. Pero cuando aplico a trabajos en compañías  o trabajos más estables siempre me dicen que mi condición no me hace elegible para un empleo”, dijo a HOLA News el joven inmigrante.

Y es que la situación de Barrientos es particular. En busca de llegar a Estados Unidos en 2005, el joven sufrió un accidente a bordo de ‘la bestia’, el tren de carga que sirve de transporte a los inmigrantes centroamericanos para cruzar el territorio mexicano.

“Estaba sentado a la orilla de un vagón  cuando de repente el operador frenó y el vagón que estaba frente a mi se deslizó. Yo logré sacar las piernas pero mis dedos quedaron atrapados entre los vagones”, contó el joven, recordando el inicio de una serie de tragedias que ha debido enfrentar desde entonces.

Barrientos fue ingresado en un hospital en México, donde al momento de hacerle análisis, los médicos encontraron que, además, padecía de una variante de leucemia.

“Quizá por el cáncer o por negligencia, mis pies se infectaron y tuvieron que amputarme hasta por debajo de las rodillas”, relató a HOLA News.

Pasaron seis años para que Barrientos volviera a Honduras, donde se fue a vivir con su madre, ya que su relación con la madre de sus hijos había terminado.

Buscando soluciones

La pobreza y la dificultad para acceder a servicios médicos para atender sus múltiples padecimientos de salud y físicos, Barrios tomó la difícil decisión de volver a intentar llegar a Estados Unidos.

“Yo vivía en una localidad afuera del departamento de  Santa Bárbara y para ir a recibir atención médica a la capital debía hacer un viaje de dos o tres días y tener dinero para pagar por el tratamiento, relató.

Así, en 2016, Barrientos emprendió el viaje junto a su hijo menor, para encontrar ayuda a su difícil situación. Con la fe puesta en Dios y en sus prótesis, el hondureño se aventuró nuevamente en la ruta hacia el norte, esta vez, a bordo de autobuses.

“En la frontera de México con Estados Unidos un coyote nos cruzó el río montados en un neumático y ya de este lado me entregué a las autoridades migratorias”, dijo. Luego fue liberado y con orden de presentarse en corte.

Fue así como llegó a Charlotte,  donde reside con su hermano. A través del programa Care Ring ha logrado conseguir tratamiento para su leucemia y sigue activo en la búsqueda de la donación de nuevas prótesis para sustituir las viejas y dañadas compañeras que le han ayudado por varios años.

Sin embargo, al no tener un empleo estable, pasa dificultades para  mantenerse, pese a que su hermano y amigos le ayudan para sufragar sus necesidades.

“Todo lo que quiero es pedir a la comunidad su ayuda y compasión. Quiero trabajar y lo que necesito es una oportunidad ya sea para desempeñarme en un empleo o si me ayudan para iniciar un negocio”, dijo el joven al enviar un mensaje a quien se quiera compadecer de su situación.

Si desea ayudar a José Óscar Barrientos, comuníquese con él al 980-320-9021

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