Petroperú alerta la “radicalización” de la protesta en estación petrolera amazónica

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PERÚ PETRÓLEO

Lima, 19 nov (EFE).- La petrolera estatal Petroperú alertó este viernes de la “radicalización” del paro amazónico que desde hace mes y medio azota la región de Loreto, luego de que los indígenas que invaden una de las estaciones del oleoducto incendiaran un vehículo de la empresa y amenazaran con retirar otros bienes.

Los incidentes, según informó Petroperú en un comunicado, ocurrieron la noche del jueves cuando las comunidades nativas que tiene el control de la Estación 5 del oleoducto, ubicada en el municipio de Manseriche, prendieron fuego a un vehículo que se encontraba dentro de la instalación industrial, “cumpliendo así la amenaza de radicalizar sus medidas de protesta”.

En la nota, la petrolera criticó que las organizaciones indígenas que promueven el paro para exigir al Gobierno peruano el cumplimiento de promesas en materia de educación y salud ya “han expresado sus intenciones de retirar todos los equipos y enseres” de la estación y reiteró la advertencia de los eventuales riesgos de esta medida de fuerza.

“Esta situación es de suma preocupación ya que puede provocar tragedias que no deseamos, afectando la integridad de los propios ocupantes, donde también se encuentran niños”, aseguró la empresa.

En ese sentido, insistió en que en la zona industrial invadida “hay crudo almacenado y otros elementos de combustión que junto al fuego pueden producir una explosión de grandes proporciones con consecuencias que podrían ser muy lamentables y trágicas”, pero se deslindó “de toda responsabilidad” tras recordar que desde el pasado 4 de octubre no tiene control de sus instalaciones.

En la Estación 5, una de las neurálgicas de la tubería por recibir el crudo de los dos ramales que transportan el hidrocarburo de distintos yacimientos, los impulsores del paro exigen un fideicomiso para financiar la descontaminación de áreas impactadas por derrames de petróleo y construir una serie de infraestructuras de servicios básicos, como salud y educación.

“ESCALAMIENTO A LA VIOLENCIA”

La víspera, la Defensoría del Pueblo ya advirtió que “el riesgo de escalamiento a la violencia es alto” en este paro que afronta desde hace 45 días la selvática región de Loreto, en donde en la actualidad hay 29 conflictos sociales activos, el mayor número a nivel nacional.

Por eso, la institución subrayó la necesidad de una intervención articulada y coordinada del Ejecutivo, con enfoque intercultural, a fin de retomar el diálogo que quedó interrumpido a inicios de octubre pasado debido a la recomposición del gabinete ministerial del Gobierno de Pedro Castillo.

También Petroperú reiteró en su nota la exhortación al diálogo e hizo un llamado a los dirigentes de las organizaciones indígenas a “deponer sus medidas radicales, mantener la calma y demostrar su disposición al diálogo con las entidades de Gobierno”.

PÉRDIDAS DE 4 MILLONES

El pasado miércoles, los trabajadores de la Estación 1 de la misma tubería fueron desalojados ante la advertencia realizada días antes por una comunidad nativa de tomar control de las instalaciones.

Petroperú dijo que esta evacuación dejaría sin suministro eléctrico ni agua a los indígenas, ya que la empresa se encarga de proveer de estos dos servicios de manera gratuita a las comunidades vecinas a la instalación petrolera que protagonizan la protesta.

Por su parte, la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH) remarcó que como consecuencia de la paralización del oleoducto se están ocasionando pérdidas por más de 4 millones de dólares a la empresa estatal y que la región de Loreto dejará de recibir el canon petrolero durante el tiempo que no se transporte crudo, justo en un momento donde el barril está a 80 dólares, su precio más alto desde 2018.

El oleoducto funciona desde 1977 para transportar el petróleo de los campos de la Amazonía hasta el puerto de Bayóvar, en el océano Pacífico, a través de 1.106 kilómetros de tuberías que atraviesan la selva y los Andes, en un recorrido que cruza de este a oeste el territorio peruano.

Durante los últimos años, varias roturas tanto accidentales como provocadas en esta tubería han causado sucesivos derrames de crudo en la Amazonía.