Paraguay busca vacunas a contra reloj entre las protestas y la alerta sanitaria

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CORONAVIRUS PARAGUAY

Asunción, 12 mar (EFE).- El Gobierno de Paraguay prosigue una carrera a contra reloj para obtener vacunas e insumos ante un escenario de alerta roja sanitaria que ha causado un descontento social traducido en protestas que desde hace una semana piden la renuncia del presidente, Mario Abdo Benítez, por su gestión de la pandemia.

El trazo epidemiológico fue refrendado este viernes por el director de Vigilancia Sanitaria del Ministerio de Salud, Guillermo Sequera, quien certificó la existencia de una segunda ola, con una media de 2.000 casos diarios, en una población de siete millones de habitantes.

Sequera añadió que “la situación es grave y es a nivel nacional”, algo que ya fue comunicado a la población por el Ministerio esta semana, cuando anunció la alerta roja sanitaria y advirtió de un colapso hospitalario y de más muertes de mantenerse en ascenso la curva de contagios.

INSUMOS Y TERAPIA INTENSIVA

En ese sentido, en la misma rueda de prensa, con la presencia del ministro de Salud, Julio Borba, responsables de otros departamentos de la cartera señalaron que la mayoría de unidades de terapia intensiva igual y las respiratorias se encuentran ocupadas, tanto en el sector público como en el privado.

La doctora Leticia Pintos, directora de Terapias y Servicios de Urgencias Hospitalarias, dijo que el país cuenta con 194 intensivistas y se trabaja en “reacomodar” a personal de otros sectores.

El otro déficit lo constituyen los medicamentos para los pacientes en esas unidades especiales, principalmente Atracurio y el Midazolam.

Al respecto, el doctor Derlis León, director de Insumos Estratégicos, dijo que se han acelerado los procesos de adquisición de esas y otras medicinas, cuya carencia ha obligado a muchos paraguayos a obtenerlas en el sector privado con el consiguiente gasto, en un país en el que el salario mínimo es de 337 dólares.

Sobre esa falta de suministros, Borba negó que obedeciera a fallas de previsión del Ministerio, sino a un mercado regional afectado por la demanda y a la demora en las licitaciones de la cartera y las adquisiciones.

Ante la curva epidemiológica, con el epicentro en las áreas más pobladas (Asunción y el departamento Central), Borda apeló a la ciudadanía a cumplir con las medidas preventivas en vigor, restricciones nocturnas y abstenerse de viajes innecesarios, especialmente al vecino Brasil.

3.000 NUEVAS VACUNAS

El ministro anunció en la comparecencia la llegada de 3.000 vacunas que se sumarán a las 24.000 dosis que ya comenzaron a aplicarse, todas destinadas al personal sanitario.

Borba, que no detalló el origen de los tres millares de vacunas, admitió que se trata de una cantidad escasa, e incidió en el esfuerzo del Gobierno para activar otros procesos con otros organismos multilaterales y países como India.

Paraguay, con 175.827 casos y 3.411 fallecidos, tiene pendiente de recibir 4,3 millones de vacunas de la plataforma Covax de la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como un millón de la Sputnik V, de la que a primeros de mes llegó una partida de 4.000.

Las 20.000 restantes fueron una donación del Gobierno de Chile que arribaron el pasado sábado.

UNA SEMANA DE PROTESTAS

La crisis sanitaria originó protestas de la ciudadanía que se repiten desde hace una semana con la exigencia de la dimisión de Abdo Benítez y del vicepresidente, Hugo Velázquez, ambos del conservador Partido Colorado.

Se trata de concentraciones, algunas reprimidas con violencia por la policía, convocadas en el centro de Asunción por ciudadanos a través de las redes y sin siglas partidarias.

Para esta tarde está prevista una movilización que tiene como lema plantear un “ultimátum” a diputados y senadores hasta el 17 de marzo para tratar el juicio político a Abdo Benítez.

Los diputados del Partido Liberal, el mayor de la oposición, acordaron esta semana impulsar el trámite del juicio político pese a que el oficialismo es mayoría en el Congreso.

Abdo Benítez respondió el pasado sábado al hartazgo ciudadano con cambios ministeriales en algunas áreas como Educación y Mujer.

Lo que no ha contentado a la oposición ni a los protagonistas de las protestas, surgidas del gremio de enfermeros y familiares de Covid.

Esas denuncias generaron la renuncia del anterior ministro de Salud, Julio Mazzoleni, el estratega de una campaña que hace un año fue aplaudida por la rapidez de las medidas asumidas, como cierre de fronteras y toques de queda que fueron acatados por la población.

Una celeridad emprendida dada la manifiesta fragilidad de la red pública, de las más atrasadas de la región, que no ha ido a la par con la gestión en la obtención de vacunas y medicinas ante el aumento de casos, según se critica en las redes, en las protestas y en la oposición.