Otra periodista nicaragüense abandona el país y denuncia abusos en EE.UU.

0
8
612427

NICARAGUA PRENSA

Managua, 30 jul (EFE).- La periodista nicaragüense Marisol Balladares, crítica con el Gobierno del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, informó este viernes que dejó el país por motivos de seguridad en medio de la ola de arrestos contra varios dirigentes opositores de cara a las elecciones generales del 7 de noviembre.

Balladares, periodista de la emisora Radio Corporación, también denunció haber sido víctima de violaciones a los derechos humanos por funcionarios de Estados Unidos, cuando intentaba exiliarse en ese país norteamericano.

La periodista relató a Efe, vía telefónica desde México, que al entregarse, junto a su hija, la también periodista Gloria Escorcia, ante las autoridades de migración de Estados Unidos para pedir asilo político, estas no les permitieron presentar pruebas de que sus vidas corren peligro en Nicaragua, ni hacer una llamada para avisar de su situación a sus familiares.

Balladares, quien además es abogada, dijo haber sufrido “violaciones inhumanas” junto a su hija “y más de 95 mujeres nicaragüenses” que entraron por tierra y sin papeles a Estados Unidos, al igual que 200 hombres.

“Fuimos a prisión preventiva ‘La Joya’ en Texas, por 72 horas, con temperaturas extremadamente bajas, durmiendo en el piso, con la ropa llena de lodo con la que cruzamos, con derecho a bañarnos cada cuatro días. Posteriormente nos trasladaron en un avión con grietas, esposadas de pie y la cintura a El Paso. No se nos brindó mascarillas”, afirmó.

En su denuncia, la periodista, quien dijo tener síntomas asociados a la covid-19, pidió perdón a Estados Unidos “por invadir su territorio”.

“No era nuestra intención. Nos obligaron (en Nicaragua) a llegar a este extremo. Mi visa está vencida. No hubo manera de legalizar dicho trámite. En mi grupo había jóvenes universitarias que sufrimos atropello”, sostuvo.

“NO PODEMOS RETORNAR” A NICARAGUA

Previamente, cuando iban con el grupo en el que viajaban junto a colombianos, haitianos, hondureños, guatemaltecos, mexicanos y venezolanos, las mujeres escaparon de ser “secuestradas” hasta en cuatro ocasiones, una de las cuales pagaron 6.000 dólares para poder continuar, afirmó la periodista.

Las autoridades estadounidenses enviaron a los migrantes a Ciudad Juárez, pero solamente la periodista y su hija ingresaron legalmente a México porque conservaron un permiso temporal para estar en dicho país, sin embargo, temen volver a Nicaragua.

“No podemos retornar a Nicaragua porque nuestra seguridad es de alto riesgo, con intentos de homicidio de parte de paramilitares”, señaló.

El pasado 5 de abril, la periodista denunció ante la no gubernamental Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) que sobrevivió al ataque de un hombre con un cuchillo y señaló a la Policía Nacional como responsable de la agresión, en el contexto de la crisis sociopolítica que vive el país centroamericano desde hace tres años.

Ese día, según Balladares, quien ya ha denunciado otras presuntas agresiones del Gobierno en su contra, fue atacada por una persona “alta, fuerte”, que se le “abalanzó con un cuchillo”, al salir de la radioemisora en Managua.

Nicaragua vive una crisis sociopolítica que ha acentuado en la medida que se acercan las elecciones del 7 de noviembre próximo, en las que el presidente Daniel Ortega busca una nueva reelección.

Una ola de arrestos contra líderes y dirigentes opositores o profesionales independientes ha llevado a prisión a 31 personas, incluyendo aspirantes a la Presidencia y periodistas, lo que ha empujado a dejar el país a cientos de nicaragüenses.

Más de 108.000 nicaragüenses han abandonado Nicaragua como producto de la crisis sociopolítica, según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).