Organismos y analistas bajan las previsiones económicas del Gobierno español

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ESPAÑA ECONOMÍA

Madrid, 20 nov (EFE).- El encarecimiento de la energía, la falta de suministros y los problemas de transporte han llevado a organismos internacionales, bancos y analistas a empeorar en las últimas semanas sus previsiones económicas sobre España, que se alejan cada vez más de las proyecciones del Gobierno para 2021 y 2022.

La estimación de cerrar este ejercicio con una subida del Producto Interior Bruto (PIB) del 6,5 %, como calcula el Ejecutivo, se sitúa cada vez a mayor distancia de las cifras que manejan la mayoría de entidades, que apuntan a una horquilla de entre el 4 % y el 6 %.

Factores como el incremento de la inflación o la fuerte subida del precio de las materias primas contribuyen a ralentizar el crecimiento de la economía española, que en 2020 se desplomó un 10,8 % a causa de la pandemia.

En abril pasado, el Gobierno rebajó del 7,2 % al 6,5 % su predicción de crecimiento este año, que desde entonces mantiene intacta.

Los responsables de estas estimaciones defienden que se trata de metas realistas, sostenidas en que se produzca un nuevo acelerón durante el último trimestre de 2021.

Desde el Ministerio de Asuntos Económicos argumentan con los llamados “indicadores de alta frecuencia”, como los gastos con tarjeta bancaria, la afiliación diaria a la Seguridad Social y otros datos semanales o mensuales que permiten observar la evolución económica a corto plazo.

Por el contrario, quienes auguran ahora un crecimiento menos expansivo citan las últimas publicaciones del Instituto Nacional de Estadística, que reflejan un aumento del PIB en el segundo trimestre del 1,1 %, lejos del 2,8 % que preveía en un principio.

En el tercer trimestre reflejó un repunte provisional del 2 %, a la espera de confirmarse el dato definitivo.

Prueba de esta incertidumbre son las proyecciones de la Comisión Europea, que el pasado día 11 actualizó su estimación para dejarla en el 4,6 %, lo que supone 1,4 puntos menos que su cálculo anterior; de hecho, ya sitúa el crecimiento de España debajo de la media comunitaria (5 %).

El Fondo Monetario Internacional (FMI) también revisó a la baja en octubre su previsión sobre España, del 6,2 al 5,7 % anual.

No obstante, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) mejoró en septiembre sus previsiones hasta un incremento del 6,8 %.

El Banco de España no actualizará las suyas hasta diciembre, aunque ya anunció que la rebajará; en septiembre pronosticaba una subida del PIB del 6,3 %.

DUDAS SOBRE 2022

Las dudas se extienden igualmente a 2022, cuando el Ejecutivo español confía en crecer un 7 %.

Sin embargo, Bruselas ya habla de un 5,5 %, el FMI lo limita al 6,4 % y la OCDE calcula un 6,6 %.

El crecimiento esperado para el próximo año incluye ya la inyección de liquidez correspondiente a los fondos europeos de recuperación postpandemia.