Cada alumno recibe clases por Internet a través de trabajos diseñados por el profesor de cada escuela.

Por Williams Viera | [email protected]

Una nueva perspectiva se vislumbra para la clase estudiantil del futuro después que los actuales estudiantes están cumpliendo con los derroteros que trazan los profesores a través de las enseñanzas que imparten en las video conferencias o en las charlas de tutoría o con el material de las diferentes asignaturas, expresamente, diseñado para tal fin luego de la orden gubernamental de cerrar escuelas y universidades con lo que se ha buscado evitar la propagación del coronavirus.

Los diferentes centros educativos han aprovechado, debido a la emergencia sanitaria, educar a sus profesores y profesoras e implementar las plataformas digitales que tenían y han invertido en mejoras de un sistema que prácticamente acaba de nacer por la pandemia.

A lo anterior se suma el hecho de que los estudiantes buscan experiencias educativas diferentes, con un fuerte contenido tecnológico que los obliga a leer para resolver los problemas de matemáticas, que los lleva a entender los capítulos de los libros asignados para tal fin o, de obtener, los conocimientos básicos de la ciencia.

Ese bagaje de aprendizaje que debe tener un estudiante, por ejemplo, de tercero de primaria que es la base del futuro académico de una nación, en Estados Unidos se está fallando. Y esa falla se encuentra en la lectura, según los resultados que se dan a conocer en los diferentes distritos escolares.

Lo bueno del dolor de cabeza que ha producido el coronavirus es la relación que debe existir, en este tiempo, de los padres y los hijos o las hijas que van a la escuela. Los primeros se involucran con los profesores y profesoras para entender las tareas que encuentran en la pantalla de la computadora y de paso, aprenden y luego le ayudan a los pequeños con las tareas asignadas.

“Profesora, no entiendo. ¿Me puede explicar de nuevo?”, dicen las mamás o los papás a la hora de la clase ‘online’ mientras el alumno atiende la comunicación de la video llamada.

En ese sentido las personas que están en la educación, en cualquier estado o escuela, se encuentran de esa manera inmersas en una encrucijada histórica: se han visto forzadas a adaptar su oferta educativa para satisfacer a estudiantes y padres que viven conectados de manera permanente.

Es un ejemplo
De las miles de escuelas que existen en Estados Unidos y que le dan clases a los cientos de miles de estudiantes que se encuentran en casa, todas le dieron computadoras en préstamo, a sus alumnos, para que pudieran hacer sus tareas.

Por ejemplo, el Distrito Escolar de Winston-Salem/Forsyth dio la orden de entregar ‘Chromebooks’ en los centros educativos que tiene a su cargo.

En la Main Street Academy se repartieron 56 ‘Chromebooks’ con sus respectivos cargadores para estudiantes de secundaria y preparatoria asignados.

“Con ese implemento nuestros estudiantes no van a perder el tiempo de clases y esto ha sido una bendición para que ellos continúen su trabajo en casa”, dijo Ron Travis, director de ese centro educativo.
Los maestros han creado tareas para estudiantes en el formato Google Classroom. Los códigos de acceso estaban disponibles para todos los estudiantes que recogieron computadoras.

Una visión
Muchas familias han tenido que hacer ajustes a su convivencia diaria desde que comenzaron las medidas extraordinarias en todo el país contra la epidemia de COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus que ha llevado a los hospitales a quedarse sin suministros básicos.

La gente de la construcción se ha quedado sin trabajo mientras que la mayoría de los empleados de oficina, en estos días, trabajan hasta nuevo aviso desde la casa, una experiencia que, admiten, se les hace “extraña”.

En ese aspecto, los niños de las escuelas, acostumbrados a hacer sus trabajos después de cumplir con el horario escolar, ahora deben atender sus obligaciones vía Internet y aunque van a tener tiempo libre, jugar en la calle con sus amigos es una opción que no tendrán.

“Lo único que van a tener es la oportunidad de entretenerse en la computadora después de las tareas o de hablar con sus abuelos que viven en el exterior”, han dicho los padres de muchos estudiantes.

El regreso a los salones de clases, en Estados Unidos, es bastante incierto aunque se asegura que podría ser a principio de junio próximo mientras que las graduaciones que se iban a cumplir en los próximos meses, se cancelaron y los diplomas, para los graduados, serán enviados por correo postal.

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