Atlanta, GA.- Las operaciones en el aeropuerto internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta, considerado el de mayor tráfico de Estados Unidos y del mundo, se reanudaron con dificultades y lentitud, tras un apagón eléctrico de más de 10 horas que afectó a unas 30.000 personas.

La causa del apagón fue un incendio declarado en una instalación subterránea de la compañía Georgia Power, que afectó a los sistemas de reemplazo.

La Administración federal de Aviación emitió una orden de dejar en tierra todos los aviones que debían volar desde el aeropuerto Hartsfield-Jackson Atlanta.

La compañía Delta, que tiene su centro de operaciones principal en dicho aeropuerto, tuvo que cancelar el domingo 900 vuelos propios y conexiones y anunció la cancelación de otros 300 programados para el lunes, en su mayoría vuelos de primera hora de la mañana con destino Atlanta, con el fin de “poder volver antes a la normalidad”.

Leave a Reply