NFT, el giro digital millonario del coleccionismo deportivo

0
5
505403

INDUSTRIA DEL DEPORTE

Madrid, 30 abr (EFE).- El coleccionismo, tan asociado al deporte durante generaciones, ha dado el salto digital. El vínculo entre ambos mundos tiene tres letras: NFT, denominación de estos activos digitales respaldados por un objeto físico o virtual (una carta, una repetición de una jugada), que mueven cantidades millonarias.

Ligas profesionales del nivel de la NBA de baloncesto estadounidense y equipos como los Golden State Warriors, clubes de fútbol europeos como Real Madrid, Liverpool, París Saint-Germain, Bayern Múnich o Juventus, o jugadores como los barcelonistas Gerard Piqué y Antoine Griezmann ya están en esta nueva tendencia como inversores, promotores o clientes de compañías tecnológicas.

Los NFT (acrónimo en inglés de token no fungible o token criptográfico) son activos digitales que se autentifican a través de tecnología ‘blockchain’ o de cadena de bloques, consistente en un registro inalterable de un contenido digital único que no puede ser copiado sin perder su autenticidad y que es verificable. Es la misma tecnología que da soporte a las criptomonedas, como el bitcoin.

“En lugar de asegurar su valor un banco se autentifica en ‘blockchain’, que es un notario global. La diferencia con una criptomoneda es que no se puede dividir, y la comparación con un coleccionable tiene sentido, pero puedes ‘tokenizar’ cualquier cosa”, explica a EFE Josep María Monti, presidente del foro de tecnología deportiva HUB23 y fundador de la empresa Stredium.

LA NBA, PIONERA

A través de esta tecnología, varias empresas o competiciones vinculan estos activos digitales a un objeto físico o digital, como una repetición de una jugada memorable o una carta de un juego deportivo, que puede ser comprada y vendida gracias a que este activo mantiene siempre ese registro digital de autenticidad.

La NBA, por ejemplo, acordó con una de las empresas pioneras de este sector, Dapper Labs la creación de los ‘NBA Top Shot Moments’, fragmentos de repeticiones de jugadas que se venden y con las cuales se comercia. El más valorado hasta el momento ha sido la repetición de un mate de Le Bron James con los Lakers en 2020, cotizado por 240.000 dólares (198.000 euros), y en total han movido 230 millones de dólares (189 millones de euros).

Otra opción es vincular estos activos digitales a un objeto físico, como han anunciado esta semana los Golden State Warriors, que han decidido crear NFT vinculados a sus seis anillos de la NBA y a las entradas de los diez partidos más importantes de su historia. La subasta será el 1 de mayo, y solo se podrá pujar con la criptomoneda Ethereum.

NFT Y CARTAS DEPORTIVAS, CON PIQUÉ Y GRIEZMANN COMO INVERSORES

La compañía francesa Sorare ha vinculado esta tecnología a su juego de fútbol de tipo ‘fantasy’, que otorga puntos en función de las actuaciones de los jugadores en las competiciones nacionales y continentales, en el que los jugadores se obtienen a través de cartas digitales vinculadas a NFT.

“Cuando conocimos los NFT nos pareció brutal. Durante siglos hemos coleccionado cosas reales, y ahora lo podemos hacer en la web. Queríamos llevar a los aficionados al fútbol a eso, pero no solo que coleccionen, sino que jueguen con ellos. Eso nos llevó a Sorare”, relata a EFE el consejero delegado de esta empresa, Nicolas Julia.

135 clubes de primer nivel como Real Madrid, Atlético, Juventus, Bayern Múnich, Oporto, Inter de Milán, River Plate o Ajax de Ámsterdam han establecido acuerdos con esta empresa, que les ofrece ingresos por las licencias de las cartas de sus futbolistas.

Cada jugador de un club con el que tienen acuerdo tiene un número limitado de cartas y los aficionados que tienen las cartas de los mejores jugadores optan a ganar sus ligas y obtener recompensas vinculadas al mundo físico, como encuentros con los jugadores, ahora virtuales debido a la pandemia.

Esto provoca un mercado secundario de cartas, similar a las cotizaciones entre coleccionistas tradicionales, que provocaron que la carta de mayor categoría del portugués Cristiano Ronaldo (Juventus) llegara a venderse por 290.000 dólares (242.500 euros) este mes de marzo.

“Cuando era niño, solía coleccionar cromos, pero esta versión es mucho mejor; puedes verla como un coleccionable, pero además juegas con las cartas y obtienes recompensas. Además, puedes venderlas fácilmente a cualquier persona del mundo al instante. Personalmente, nunca compraría un Picasso, pero me alegré mucho de invertir 300.000 dólares en mi ídolo”, explicó el comprador. Según Sorare, no acepta ofertas por debajo de 1,6 millones de euros.

El juego, que cuenta con más de 130.000 usuarios mensuales, ha conquistado a jugadores como Griezmann, Piqué, el exfutbolista inglés Rio Ferdinand y el alemán Oliver Bierhoff, que se han integrado como inversores en la compañía

UNA NUEVA FUENTE DE INGRESOS PARA LOS CLUBES

Para los clubes, esta tecnología supone una vía de ingresos novedosa. “Es un activo más que tenemos los clubes. Nosotros cobramos una cantidad de Panini por la licencia de los cromos, pero si en lugar de haber cientos de miles hay solo uno, o unos pocos, es la exclusividad llevada a lo digital”, asegura a EFE Javier Vich, el director de Desarrollo de Negocio del Levante, un conjunto español que está valorando su entrada inminente en el mundo ‘blockchain’.

“Para los clubes es una gran oportunidad. Tienen la trazabilidad de lo que ocurre con cada carta, reciben un importe en cada transacción, y es una nueva fuente de ingresos”, señala el consejero delegado de Sorare, Nicolas Julia.

“Hace unos años estaban asustados, ahora quieren que avance. Ven que son más ingresos y lo necesitan sin las taquillas. Permite llevar su marca a nuevos mercados”, añade.

¿UNA BURBUJA?

Las cifras mareantes y el entorno digital que lo rodea hace inevitable preguntarse si los NFT pueden tratarse de otra burbuja. Para Josep María Monti, que con su empresa Stredium está trabajando en crear NFT vinculados a elementos físicos de clubes (como botas, camisetas o trofeos), la diferencia será si se consigue dar a estos activos un valor más allá del especulativo.

“Si le das un valor con experiencias físicas, o digitales, ya no será una burbuja, y se convertirá en una inversión. Igual que cuando tienes unas botas de un jugador, que suben de valor con el tiempo”, opina.

Nicolas Julia considera que se trata de una “innovación radical” y que como ya ocurrió con otras olas tecnológicas, tenderá a la selección de los mejores.

“En los 90 vimos una burbuja con internet, pero de ahí surgieron Google, Facebook o Amazon, que ahora son grandes compañías. Creo que con los NFT va a pasar igual. Es una revolución, están transformando muchas cosas, la mayoría de los proyectos caerán, esperamos ser uno de los que no”, opina.

Por su parte, Javier Vich del Levante considera que es “el mercado” el que determinará si esto es así. “¿Hay burbuja en el mercado del arte? Hay gente que paga barbaridades, pero yo no lo consideraría una burbuja. Yo creo que los NFT van a ser como el mercado de las obras de arte”, finaliza el ejecutivo futbolístico.

Miguel Ángel Moreno

505403