N. Zelanda impulsa ayudas sociales en el presupuesto de recuperación de covid

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Sídney (Australia), 20 may (EFE).- El Gobierno de la primera ministra neozelandesa, la laborista Jacinda Ardern, apuesta por las prestaciones sociales y la inversión pública en su presupuesto nacional de respuesta a la covid, publicado este jueves, en el que se destaca que la recuperación económica tras la pandemia es “mejor de lo que se esperaba”.

Según el presupuesto, se destinarán unos 2.368 millones dólares estadounidenses (1.944 millones de euros) a incrementar las ayudas sociales con el fin de hacer frente a la desigualdad y la pobreza que afecta a unos 33.000 niños, que es uno de los principales retos de este Ejecutivo de centro-izquierda.

“Aumentar los ingresos de nuestros más vulnerables asegura nuestra recuperación al añadir un estímulo específico a la economía, al tiempo que aborda uno de nuestros retos más acuciantes a largo plazo: la pobreza infantil”, dijo Ardern, en un comunicado.

El presupuesto del Bienestar, el tercero desde 2019, también destina fondos para mejorar la salud y la viviendas de los maories, la educación y la alimentación de los escolares, así como para hacer frente a la covid-19 y el despliegue de la campaña de vacunación.

Asimismo, el presupuesto, que ha sido criticado por la oposición por considerar que privilegia las prestaciones en lugar de expandir la economía y generar empleos, eleva la inversión en infraestructuras en los próximos cinco años a 41.125 millones dólares estadounidenses (33.760 millones de euros).

El Ejecutivo, que se ha comprometido a alcanzar la neutralidad de emisiones contaminantes para 2050, destinó 215 millones dólares estadounidenses (177 millones de euros) en tecnología de baja contaminación, entre otras medidas para hacer frente a la emergencia climática.

Asimismo, el Ejecutivo proyecta un crecimiento de su producto interior bruto de un 2,9 % este año fiscal, y de 4,4 % en 2023, a pesar del impacto de la pandemia de la covid-19.

Prevé, además, que el déficit presupuestario alcance su pico en 2022 y se sitúe en un 5,3 % de su PIB, antes de bajar al 0,6 % para junio de 2025, mientras que la deuda neta sea de un 48 % del PIB en 2023, año en el que alcanzará su nivel máximo.

El Gobierno de Ardern, aplaudido mundialmente por su gestión de la pandemia que ha permitido a sus más de 5 millones de habitantes vivir una práctica normalidad desde hace meses, asegura que su recuperación es “mejor de lo que se esperaba”, según un comunicado del ministro de Finanzas, Grant Robertson.