Mueren 250 talibanes en combates con las tropas afganas en Afganistán

0
5
515181

AFGANISTAN TALIBANES

Kabul, 8 may (EFE).- Al menos 250 talibanes murieron y 106 resultaron heridos en combates con las tropas afganas durante las últimas 24 horas en nueve de las 34 provincias del país, el mayor número de bajas entre los insurgentes en una jornada en más de dos años tras intensificarse los enfrentamientos en Afganistán, según fuentes oficiales.

“250 combatientes talibanes murieron y 106 resultaron heridos en contraataques de las Fuerzas de Defensa y Seguridad en las últimas 24 horas”, informó hoy el Ministerio de Defensa en un comunicado.

Este es el mayor número de bajas insurgentes en 24 horas desde hace dos años en Afganistán, lo que muestra cómo se ha ido intensificando el conflicto en el país a pesar de los sucesivos intentos de avanzar en las estancadas conversaciones de paz.

Las fuerzas de seguridad también destruyeron un gran número de armas confiscadas a los talibanes y 29 minas terrestres, que habían colocado los insurgentes en las carreteras, fueron localizadas y detonadas, explicó el Ministerio de Defensa.

Los combates se concentraron sobre todo en las provincias meridionales de Helmand, Kandahar, Uruzgan y Ghazni, las occidentales Herat y Farah, las orientales Nangarhar, Laghman, y la septentrional Baghlan.

Precisamente en Baghlan las fuerzas de seguridad contraatacaron tras los ataques previos de los talibanes, que habían “asediado” un distrito, y les causaron un gran número de bajas, según explicó a Efe el portavoz de la Policía provincial, Javid Basharat

El portavoz anotó que numerosos insurgentes habían llegado desde varias provincias para reforzar el ataque en Baghlan.

UNA SEMANA DE FUERTES COMBATES

Los niveles de violencia han ido en aumento en el país, sobre todo durante la última semana, después de que se cumpliera el 1 de mayo la fecha límite que habían acordado en febrero del año pasado en Doha los talibanes con Estados Unidos para que las tropas extranjeras abandonaran Afganistán.

Sin embargo, la nueva Administración de EEUU retrasó la fecha de retirada hasta el próximo 11 de septiembre, cuando se cumplirán dos décadas de los ataques yihadistas que desencadenaron poco después la invasión estadounidense de Afganistán que derrocó a los talibanes.

Estos ataques también parecen ser parte de la tradicional ofensiva de primavera que declaran los talibanes todos los años coincidiendo con la mejora de las condiciones meteorológicas en el país, un extremo que los insurgentes niegan.

“No, no hemos anunciado nuestra ofensiva de primavera, la actual escalada del conflicto es una respuesta a las operaciones de las fuerzas enemigas”, afirmó a Efe el principal portavoz talibán, Zabihullah Mujahid.

Durante la última semana, “cerca de mil combatientes talibanes murieron y resultaron heridos, entre ellos algunos comandantes clave del grupo”, aseguró por su parte en una rueda de prensa en Kabul el ministro de Defensa en funciones, Yasin Zia.

El ministro aseguró que se trata de “contraataques” para tratar de recuperar las áreas que habían perdido los últimos días a manos de los talibanes, aunque el avance de las fuerzas de seguridad afganas es lento, dijo, porque los insurgentes están refugiándose en viviendas y utilizando a civiles como escudos humanos.

Solo los combates en Helmand y Baghlan han desplazado a 1.700 familias que necesitan la asistencia de emergencia, afirmó a Efe el portavoz del Departamento para la Gestión de Desastres, Tamim Azimi.