Por Walter Gómez  |  [email protected]

Greensboro, NC.- Carolina del Norte continúa con la brecha ascendente de casos activos en el movimiento nacional santuario.

Oscar Canales, padre salvadoreño de tres hijos, se refugió el jueves 18 de enero en la Iglesia Congregacional Unida de Cristo, para evitar su deportación.

“Carolina del Norte tiene más personas en santuario que cualquier otro estado del país”, mencionó en conferencia de prensa la reverenda Julie Peeples, pastora principal de la iglesia que por segunda vez abre sus puertas para brindar refugio a un inmigrante desafiando la orden de deportación.

“Seguir a Jesús significa dar la bienvenida a todos, especialmente a aquellos que son tratados injustamente”, agregó.

Canales, de 35 años, originario del departamento de La Unión, El Salvador,  llegó a Greensboro en 2005 y luego de trabajar en restaurantes,  en 2012  inició su compañía de instalación de techos ‘Canales Roofing’,  donde empleó a varios ciudadanos estadounidenses.

“Tengo la esperanza de volver con mi familia y mis hijos. Voy a seguir luchando para que esto ocurra”, dijo Canales.

“Va a ser muy duro para mi madre y para nosotros estar sin mi padre”, comentó Shirley Canales, hija de Oscar. “Esperamos él pueda regresar a casa pronto”, añadió.

MONITOR Y ORDEN DE SALIDA

El 26 de octubre de 2017, Canales, al presentarse al control de rutina en la oficina de Inmigración en Charlotte,  las autoridades confiscaron su pasaporte y le notificaron que debía abandonar el país el jueves 18 de enero.

El 19 de diciembre,  en una cita de seguimiento en ICE,  le colocaron un monitor en su tobillo.

“Este gobierno está diciendo muchas mentiras sobre quiénes son criminales. Es un crimen lo que están haciendo con él”, expresó Shaw Collins,  empleado de Canales.

El padre salvadoreño, se suma a Juana Tobar, José Chicas, Samuel Oliver-Bruno y  Eliseo Jiménez que se encuentran en santuario en iglesias de Greensboro, Durham y Raleigh respectivamente.

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