Minsk afronta el efecto económico del aterrizaje forzoso del avión de Ryanair

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BIELORRUSIA CRISIS

Minsk, 29 may (EFE).- La economía bielorrusa ya sufre los efectos del aterrizaje forzoso del avión de Ryanair que podrían llegar a costarle el 20% de su PIB y aumentar su dependencia de Rusia si se aprueban las sanciones que discuten los Veintisiete.

La aerolínea estatal Belavia fue la primera en sentir las consecuencias del incidente ocurrido el pasado 23 de mayo, que causó un escándalo internacional y se saldó con la detención del periodista disidente Román Protrasevich y su novia, que volaban en la aeronave obligada a descender en la capital bielorrusa.

Apenas un día después, Lituania cerró su espacio aéreo para los aviones procedentes de Bielorrusia.

Su ejemplo fue seguido por otros países y Belavia se vio obligada a cancelar más de 20 vuelos regulares, que suponen la reducción a la mitad de las rutas que cubrían los aviones de la empresa bielorrusa.

A día de hoy, cuatro de los cinco países con los que limita Bielorrusia han cerrado su espacio para los aviones de este país, por lo que la única forma de salir en avión de Bielorrusia es a través del territorio ruso.

LOS PASAJEROS DE TRÁNSITO, ENTRE LAS VÍCTIMAS COLATERALES

Los pasajeros en tránsito se encuentran ahora entre las víctimas colaterales de las sanciones contra Bielorrusia, pues el país actuaba previamente como un punto de escala para los viajeros de Rusia y Ucrania que suspendieron los vuelos directos después del inicio del conflicto en el Donbás, en 2014.

Además, las suspensiones de vuelos obligan ahora a muchos pasajeros a realizar nuevas escalas para llegar a sus países de destino y si antes se podía cubrir la ruta entre Minsk y Vilna en 40 minutos, ahora el trayecto puede demorar casi un día al pasar por terceros países, como Georgia.

“Tuvimos que cancelar nuestras vacaciones en familia porque Vila se puede decir que está cerrada”, dijo a Efe Andréi, un pasajero cuyo vuelo a Lituania fue suspendido.

Andréi es uno de muchos turistas que se acercan estos días a las oficinas de Belavia para tratar de recuperar la suma pagada por los pasajes cancelados.

La situación crítica ha llevado además a Belavia a plantear una serie de despidos, según informaciones filtradas en la prensa.

Al mismo tiempo, el director general de la compañía, Igor Chergints, desmintió este sábado la intención de reducir en un 50 % la plantilla de Belavia.

EL SECTOR TURÍSTICO, EN ESTADO DE INCERTIDUMBRE

EL sector turístico bielorruso es uno de los más afectados por las prohibiciones de vuelos, que entraron en vigor tras el incidente con el avión de Ryanair.

La Unión de las Organizaciones Turísticas de Bielorrusia calificó de extraordinaria la situación al destacar que las condiciones de vuelos a los populares balnearios sufren cambios diarios.

Además, después de que Ucrania se sumara al boicot de los aviones aviones bielorrusos, las compañías turísticas tuvieron que cancelar los vuelos a destinos tan populares entre los bielorrusos como Bulgaria, Albania y Montenegro.

“Si no cambia nada y el cielo continúa cerrado, el turismo no lo superará”, comentó a Efe Antón Prúdnikov, director de una agencia de viajes bielorrusa, quien explicó que las compañías turísticas ya agotaron todas sus reservas durante la pandemia y no están preparadas para nuevos reveses.

OTRAS MEDIDAS CONTRA MINSK

A la vez, el golpe sufrido por la industria turística parece un mal menor en comparación con los efectos que pueden tener en la economía bielorrusa las sanciones que se discuten ahora en Occidente.

De acuerdo con medios de prensa, los Veintisiete abordan, en particular, sanciones que apuntan a las exportaciones bielorrusas de potasa, productos petrolíferos y el tránsito de gas.

Según expertos locales, en caso de aprobarse, las nuevas restricciones pondrán a la economía bielorrusa al borde de la quiebra.

“Suelo llamar a Bielorrusia un emirato de potasa y productos petrolíferos, porque dependemos mucho de sus exportaciones. Se trata de una posible pérdida del 20 % de nuestro PIB”, señala el analista Yaroslav Romanchuk.

EL MERCADO AUGURA SANCIONES CONTRA EMPRESA DE POTASA

A Bielorrusia le corresponde una quinta parte de la producción mundial de los fertilizantes potásicos y las eventuales sanciones contra la estatal Belaruskali no pasarán desapercibidos, insisten los expertos.

El exasesor gubernamental y experto en inversiones Daniel Krutzinna asegura que las cotizaciones de otras empresas de potasa hacen pensar que Europa ya se prepara para sanciones contra Belaruskali.

“El mercado de valores está a la espera estas sanciones”, dice Krutzinna a Efe.

El analista agrega que la economía bielorrusa ya ha quedado muy afectada por las sanciones anteriores de Occidente y es difícil de pronosticar el impacto real de las nuevas medidas para la república exsoviética.

¿CÓMO RESPONDERÁ MINSK?

Krutzinna cree que la respuesta de las autoridades bielorrusas a las eventuales sanciones es “impredecible”.

“Puede que recapaciten y acceden a negociar, o, tal vez, se encierran más y hacen algo impredecible”, dice.

A su vez, Romanchuk opina que por el momento las sanciones son solo una amenaza para sentar a Minsk a la mesa de las negociaciones, porque de lo contrario, el golpe sufrido por la economía aumentaría aún más la dependencia de Bielorrusia de la vecina Rusia hasta el punto de amenazar su independencia.

Anatol Tomchyk