Nueva York, 3 abr (EFE).- Un colombiano que formaba parte del Clan del Golfo, la principal banda criminal de Colombia, se declaró hoy culpable de conspirar para distribuir grandes cantidades de cocaína a Estados Unidos, según informó el Departamento de Justicia (DOJ, en inglés).
El acusado, Fabián Edilson Torres Carantón, de 53 años, actuaba como coordinador, intermediario y lugarteniente del Bloque Roberto Vargas Gutiérrez, una facción de la banda, heredera de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Un juez federal dictará sentencia el próximo 4 de agosto para el colombiano, que se enfrenta a una pena mínima de 10 años en prisión y a una máxima de cadena perpetua.
De acuerdo con el departamento, en julio de 2018 Torres Carantón se reunió en un rancho cerca de la ciudad colombiana Caucasia con otro miembro del Clan del Golfo, quien le encargó la producción de 500 kilogramos de cocaína para ser vendidos a compradores mexicanos y, finalmente, llegar a Estados Unidos.
Tras esto, el acusado pasó varios días supervisando la producción de esta droga en un laboratorio clandestino y, junto a otros socios, hizo dos entregas de 191 y 172 kilos cocaína a un oficial encubierto (no se especifica de qué país) en Cartagena.
Según el DOJ, Torres Carantón sabía que los supuestos destinatarios mexicanos pretendían distribuir la cocaína en Houston, Texas.
La tensión entre el Gobierno colombiano y la banda se tradujo la semana pasada en un bombardeo militar en Segovia, departamento de Antioquia (en el noroeste del país) en el que murieron al menos nueve integrantes del cartel.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, autorizó el pasado agosto abrir un “espacio de conversación socio-jurídico” con la banda criminal con el objetivo de fijar los términos de sometimiento a la justicia de acuerdo con los preceptos que permite la ley, pero el proceso aún no ha comenzado.