“Mas puta que las gallinas”, una reflexión animal sobre el machismo

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LENGUAJE MACHISMO

Madrid, 20 nov (EFE).- La risa y la indignación se fusionan en “Más puta que las gallinas. Y otras animaladas machistas”, un recopilatorio ilustrado de esas expresiones en las que las “animalas” son protagonistas y no precisamente en un sentido positivo, sino “peyorativo y humillante”.

“Estás como una foca”, “eres una hija de perra”, “tienes las tetas como una vaca lechera” o “vas pintada como una mona” son algunas de las expresiones que los autores españoles Luis Amavisca y Silvia Pulido (Premio Nacional de Ilustración 2020) han recogido en este libro ilustrado (editorial Nube 8), en el que reúnen a las víboras, las lagartas, las perras, gatas en celo o las conejas.

“Animalas” antropomórficas dibujadas por Pulido, a las que dan voz para poner de manifiesto el machismo que existe en estas expresiones populares que se escuchan todos los días.

“Los tenemos muy asumidos, muy integrados en nuestra manera de hablar, y no prestas atención a lo que significan, pero cuando pones el foco hay mucho que evaluar”, dice Pulido a EFE en una entrevista.

Y así, siempre de la mano de la ironía, en cada página cada una de las protagonistas suelta un dardo o desacredita ese sambenito que se les ha colgado.

¿Por qué decir “tienes pelos de leona” cuando las leonas no tienen esa melena que rodea el cuello del llamado rey de la selva? o ¿por qué decir que las gallinas son putas cuando lo único que hacen es poner huevos?

“Recuerdo que durante la primera lectura me reía y me indignaba a partes iguales, y cuando acabas de leerlo la sensación es francamente desagradable, aunque te hayas reído”, dice Pulido, una artista que consigue interpelar a los lectores con su obra.

Algo que resulta necesario porque, reconoce, todas estas expresiones están “muy asumidas e interiorizadas” en nuestra manera de hablar, algo que hace que no se “preste atención” a lo que significan expresiones como “esa es una cacatúa vieja”.

“Cuando pones el foco, hay mucho que evaluar”, advierte la ilustradora.

Respecto a sus ilustraciones, esas que invitan a una reflexión más allá del texto de Amavisca, la artista asegura que, cuando empezó a trabajar en este libro, tenía claro que estos animales antropomorfos “tenían que resultar lo más neutro posibles”, con el fin de situarlos en escenas cotidianas y así poner de manifiesto que estos seres vivos “no han hecho nada para recibir esos insultos”.

En este sentido, los lectores disfrutarán con una foca haciendo una ‘peineta’ (gesto de mostrar solo el dedo corazón) cuando la llaman gorda; con un grupo de sofisticadas gallinas sentadas en un banco mientras intentan explicarse por qué las llaman putas o con dos monas que se están vistiendo y maquillando mientras se preguntan por qué se tienen que meter en cómo les gusta salir a la calle.

Y es que el machismo también se ha llevado al reino animal, algo que resulta “interesante” analizar porque, si cambiamos el género en algunos de los refranes o dichos en los que son protagonistas, el sentido deja de ser negativo y no “humillante”.

Para prueba, un botón: ser ‘zorra’ es malo; pero ser ‘zorro’, no; ser ‘loba’ es hiriente, pero si eres un ‘lobo’ te dedican hasta “un turrón”, en alusión a una marca española de este conocido producto dulce navideño.

Eso sí, para Pulido, entre todas estas “animalas”, su favorita es ‘lagarta’ por tratarse de un calificativo ya demodé, y que le da mucha “ternura”.

Pilar Martín