El ajustado triunfo del partido antisistema abre compás de espera en Bulgaria

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BULGARIA ELECCIONES

Sofía, 12 jul (EFE).- Los búlgaros afrontan un incierto compás de espera tras las legislativas del domingo, en las que el partido antisistema ITN, surgido de las protestas de 2020 contra la corrupción, ha desbancado al GERB del ex primer ministro Boiko Borisov, que dominó la política del país en los últimos 12 años.

La formación Existe Tal Pueblo (ITN), del cantautor Slavi Trifonov, ha ganado las elecciones con el 23,91 % de los votos, informó hoy la Comisión Electoral Central.

Le sigue muy de cerca, con el 23,69 %, el conservador Ciudadanos para el Desarrollo Europeo de Bulgaria (GERB) del populista Borisov, que, desgastado por acusaciones de connivencia con oligarquías corruptas y mafias, pierde unos comicios por primera vez desde 2009.

Con este resultado, Trifonov, que aparte de su postura europeísta y pro-OTAN, y de su promesa de luchar contra la corrupción, no ha dado pistas sobre el programa de su partido, ha anunciado que intentará gobernar en solitario y en minoría.

Pero aún está por verse si en el fragmentado Parlamento obtendrá el apoyo necesario para que el gabinete que propone, pero que él no liderará,- pueda asumir funciones.

DOS ELECCIONES EN TRES MESES

El resultado de ayer invierte el del pasado 4 de abril, cuando el GERB quedó primero con casi el 26 % de los votos.

Pese a la ínfima diferencia a su favor, el triunfo del ITN es significativo, pues es un partido nuevo, surgido de las manifestaciones antigubernamentales que sacudieron en 2020 al país más pobre de la Unión Europea, considerado también el más corrupto.

RIESGO DEL ESTANCAMIENTO

Pero por lo demás, la situación no es muy diferente a la de hace tres meses: se mantiene la fragmentación del Parlamento con seis partidos y una línea divisoria que enfrenta a los “viejos” con los “nuevos”.

Entre los primeros están, además del GERB, los socialistas (13,56 %) y el partido de la minoría turca Movimiento de Derechos y Libertades (10,66 %), mientras que Bulgaria Democrática (12,56 %) y ¡Levántate Bulgaria! ¡Mafiosos fuera! (5,03 %) son, junto al ITN, los “novatos”, fraguados los tres en las protestas del pasado verano.

Esta configuración de la cámara de 240 escaños impidió la formación de un nuevo Gobierno tras los comicios pasados, lo que abocó al país a volver a votar bajo un Ejecutivo técnico y provisional que asumió funciones el 12 de mayo.

Según los analistas, el riesgo de estancamiento no se ha disipado.

¿GOBIERNO EN MINORÍA?

Trifonov reiteró hoy su categórico rechazo a aliarse con algunos de los “tradicionales”, a los que acusa de corrupción, y asumió que no suma mayoría con los otros dos partidos protesta.

El ITN “presentará ante el Parlamento electo su propia composición y estructura de Gobierno”, anunció.

El popular cantante, que no aspira al cargo de primer ministro, presentó ya la lista de los integrantes del gabinete que propone, en su mayoría juristas jóvenes con formación en universidades de Estados Unidos y el Reino Unido.

Como aspirante a primer ministro aparece Nikolay Vasilev, un experto en economía y finanzas al que presenta como graduado en “cuatro universidades en tres continentes”, que domina siete lenguas y fue viceprimer ministro y ministro en dos Gobiernos entre 2001 y 2009.

Para el politólogo Parvan Simeonov, este planteamiento es hábil, pues responde al deseo de un gobierno profesional expresado por los búlgaros en sondeos y deja a los demás partidos ante “un hecho consumado”.

“Si no apoyan a este gabinete, tendrán que asumir la responsabilidad de un nuevo fracaso”, explicó el experto a Efe.

Otros analistas cuestionan la legitimidad de la estrategia por parte de una fuerza que ha obtenido menos de la cuarta parte de los sufragios.

Por su parte, Borisov puso en duda que su rival tenga una intención seria de gobernar, y lo acusó de complicidad con el presidente del país, Rumen Radev, para mantener en el poder al gabinete técnico actual.

DESCONFIANZA EN LOS POLÍTICOS

“Estas elecciones han tenido lugar en medio de una persistente desconfianza pública en la clase política, declaró hoy Artur Gerasymov, coordinador especial y jefe de la misión de observadores electorales de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

Atribuyó esa desconfianza a “las acusaciones generalizadas de corrupción” y a la repetición de los comicios.

Evidentemente, un claro reflejo de esa desconfianza es la baja participación en las urnas, que según todos los institutos demoscópicos y a falta de datos oficiales, no llegó al 40 %.

Vladislav Púnchev