Los palestinos rebelados conmemoran el Día de la Nakba

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ISRAEL PALESTINA NAKBA

Jerusalén, 15 may (EFE).- La actual crisis que comenzó en Jerusalén, estalló en Gaza y se extendió por Cisjordania y las comunidades árabes de Israel vuelve a unificar a los palestinos, que conmemoran el Día de la Catástrofe o Nakba en plena rebelión.

“Lo que ha ocurrido en Seij Yarrah por sacar a la gente de sus casas ha enfadado más a la gente”, declaró este sábado a Efe Ammar Jatp, desde el barrio de Jerusalén Este ocupado, detonante de la actual situación, por el desalojo de familias palestinas en Jerusalén Este ocupado, que además en este barrio son refugiados desde 1948, cuando se creó el Estado de Israel.

El llamado día de la Nakba, que para los palestinos supuso la resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas en 1947 con la partición de la Palestina histórica, ha vuelto estos días a reabrir sus heridas.

“Me gustaría transmitir un mensaje a los palestinos en Judea y Samaria (nombre bíblico de Cisjordania): el Estado de Israel no tiene interés en una escalada, pero está listo para cualquier escenario. Si el terrorismo levanta la cabeza, lo derribaremos”, declaró hoy el ministro de Defensa israelí, Beny Gantz.

Poco habitual fue que un ministro israelí se pronunciara precisamente este año sobre los habituales choques de jóvenes palestinos con el Ejército israel en Cisjordania ocupada, que suelen acompañar cada conmemoración desde que lo estableciera la Autoridad Nacional Palestina (ANP) en 1998 y que habían menguado estos años. Hoy terminaron con decenas de heridos.

PALESTINOS DEL 48

La llamada minoría árabe, más de un 20% de la población de Israel, de origen palestina, se había unido en los días previos a las manifestaciones por Jerusalén Este ocupado, que estaba encendido desde Sheij Yarrah cruzando por la Puerta de Damasco hasta la Explanada de las Mezquitas, en la Ciudad Vieja.

Las protestas de estos días, con enfrentamientos civiles entre árabes y judíos, y en paralelo con el intercambio de fuego en Gaza, calentó aún la situación. Israel ha desplazado Policía de Frontera-un cuerpo militarizado- a estas zonas para contener la situación pero sus cargas y reacción no ha hecho más que encender los ánimos.

JERUSALÉN, EL FOCO

La Policía de Frontera disminuyó su presencia hoy en la Ciudad Vieja en comparación con semanas anteriores, cuando se producían las protestas diarias en la Puerta de Damasco, contra las que se cargaba intensamente la Policía.

Los jóvenes congregados retaban a los agentes israelíes o se enfrentaban a ellos con piedras, botellas y fuegos artificiales. Provocaciones que no han parado desde entonces.

La Policía israelí cargó hoy de nuevo en el barrio de Jerusalén Este de Sheij Yarah e intervino para desmantelar un conjunto de globos con los colores de la bandera palestina.

UNIDOS

Las víctimas mortales de los bombardeos israelíes sobre la Franja de Gaza en respuesta a los disparos de las milicias armadas palestinas también han unido. Como la reacción de estas milicias contra Israel.

La sensación es de una identidad palestina que ha llevado a cambiar en redes sociales la etiqueta de “La Nakba continúa” a “Es hora de que la Nakba pare”.

Las poblaciones refugiadas de Gaza, la mayoría de la población, han sido las más activas en los últimos años que hoy apenas se movilizaron por la escalada bélica.

ABÁS, BIDEN

El presidente estadounidense, Joe Biden, dialogó hoy por primera vez por teléfono con el presidente palestino, Mahmud Abás, para intentar desescalarla situación, que abarca toda la población palestina de la región.

Sin embargo, Abás solo gobierna Cisjordania -separado geográficamente de Gaza- y carece de liderazgo en Jerusalén Este ocupado, entre los palestinos del 48 y las dinámicas de la actual situación.

Biden comprometió su apoyo “al derecho de Israel a defenderse y enfatizó que el Ejército israelí”, al tiempo que se opuso al desalojo de cualquier residente palestino de Jerusalén Este ocupado y sostuvo la importancia de mantener el estatu quo en la Explanada de las Mezquitas.

Además, expresó su compromiso con la solución de dos Estados, técnicamente inviable, que este día de la Nakba volvió a poner en evidencia.