La forma en la que  nos vestimos influye en la forma en que otras personas nos ven y en función de qué tipo de ropa usemos la imagen que perciben de nosotros puede variar mucho.

 

Aunque no queramos, nuestro look sirve para crear una idea determinada de nosotros mismos y en ocasiones un error en la elección puede hacer que esa idea se distorcione. Esto es  algo a tener en cuenta todos los días, pero con mayor énfasis en  ámbitos como el trabajo.

Ten en cuenta tu puesto en el trabajo

El error más común es vestirse de un modo no adecuado para el trabajo a desempeñar.

Es algo que debes tener en cuenta a la hora de elegir tu look laboral y una forma  que te sea más fácil saber qué es correcto y qué es un error.

Una forma de conseguirl acertar en el estilo y la imagen que vas a proyectar  es aprender a diferenciar la ropa que usas para ir a trabajar y la que usas para disfrutar de tu tiempo libre. Incluso si puedes mantenla separada en el armario para que no te entren las dudas y hagas una elección erronea cualquier mañana. Puede haber coincidencias en algunas prendas es bien seguro que aunque algunas piezas puedas reciclarlas para ambos momentos los looks completos no lo son.

ROPA DEPORTIVA

En los últimos años nos hemos acostumbrado a utilizar piezas de ropa deportiva en looks más formales, como pueden ser las sudaderas. Pueden usarse en un look de trabajo, pero sin excederse. Si optas por la sudadera descarta las deportivas, o al revés. Usar las dos sería un error porque daría una imagen demasiado informal y no es lo que buscamos.

La ropa excesivamente deportiva no es adecuada para el look de trabajo.

Optar por pantalones deportivos o mallas es un error garrafal. Con estas prendas no hay posibilidad alguna  de  formar un look que sea parte de la ropa que se lleve al trabajo. Salvo, claro está, que seas monitor de gimnasio.

ESCOTES Y MINIFALDAS

Los escotes demasiado pronunciados y las faldas excesivamente cortas son una elección equivocada para ir a trabajar.

Cuando vas a trabajar la idea es proyectar una  imagen de profesionalidad,de acuerdo a la funcion que realizas en la empresa. No quieres que te juzguen por tu imagen o porque tengas otro intereses para ir a tu puesto de trabajo que el de dar lo mejor de ti en el desempeño de tu labor, ¿cierto?

La mejor forma de evitar malentendidos y situaciones comprometidas, porque la ropa sexy te hace sentir bien pero no siempre es la más cómoda, sobre todo si en tu puesto laboral debes  agacharte o subir escaleras constantemente. Si dejas los escotes y las minifaldas  para los fines de semana o las citas fuera de la oficina te librarás de momentos de tensión y miradas que nada tienen que ver con el trabajo.

Si lo tuyo es lo sexy, una falda sobria con una blusa con transpaencias delicadas pueden ayudarte a lucir elegante y  profesional sin renunciar a ese lado sensual que te hace sentir a gusto.

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