Los alumnos de Secundaria en Bélgica vuelven a clase

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CORONAVIRUS BÉLGICA

Bruselas, 10 may (EFE).- Los alumnos de Secundaria en Bélgica vuelven este lunes a clases completamente presenciales tras permanecer desde octubre con cursos impartidos al cincuenta por ciento a distancia, en un nuevo paso en la desescalada gradual que inició el país a mediados de abril.

Esta educación híbrida a partir del segundo curso de Secundaria -introducida a finales de octubre durante la segunda oleada de la pandemia- ha durando 18 semanas, con el resultado de un aumento de la desmotivación de los alumnos y un incremento de las desigualdades sociales, según denuncian sus detractores.

Pero la vuelta a las aulas no conlleva una relajación en las normas sanitarias: cada clase acogerá un máximo de 24 adolescentes simultáneamente y será obligatorio el uso de mascarillas, utilizar gel hidroalcohólico, respetar las distancias, dar prioridad a las clases de gimnasia al aire libre o impartir las clases con las ventanas abiertas y ventilar las aulas antes y después, así como durante los descansos, para limitar los riesgos de contaminación.

Esta vuelta a clase se efectúa en una semana con un largo puente a partir del festivo del jueves de la Asunción, por lo que la primera semana completa de clases totalmente presenciales será a partir del lunes 17 de mayo.

El regreso a las clases para todos – Primaria casi siempre ha sido cien por cien presencial-, que se produce a menos de ocho semanas del final del curso escolar, se vivirá, sin embargo, de forma muy diferente en cada centro ya que, según las regiones, unos reducirán los exámenes para dar prioridad a la continuación de las clases y en otros se aplicará la autonomía pedagógica.

Bélgica continúa así su proceso de desescalada paulatina frente a la pandemia que comenzó a mediados de abril y que no ha afectado al teletrabajo, que sigue siendo obligatorio siempre que sea posible.

El 19 de abril, entre otras medidas, se acabó la prohibición que pesaba contra los viajes no esenciales y el 26 del mismo mes se permitió la apertura de los comercios no esenciales y de las profesiones de contacto, como peluquerías.

Este fin de semana, el sábado, volvieron a abrir las terrazas de los bares y restaurantes y se acabo el toque de queda.

El sector que aún tiene fuertes restricciones es el cultural, lo que ha motivado protestas y una acción en los tribunales.

Desde que empezó la pandemia en Bélgica se han diagnosticado más de un millón de casos de infección por Sars-CoV-2 y han muerto 24.551 personas de una población de unos 11,4 millones.

El exceso de mortalidad en Bélgica en 2020 se estima en 16.000 muertes, lo que representa 124.000 “años de vida” perdidos dada la esperanza de vida estimada, es decir, 7,7 años de media por persona, según los cálculos de la Oficina Federal de Planificación (FPB). EFE

cat/drs/jac