Nueva York, NY.- Victorina Morales, la limpiadora indocumentada que desveló trabajar para el club de golf del presidente estadounidense, Donald Trump, en Nueva Jersey, aseguró que no se arrepiente de haber denunciado que una de sus empresas emplea a “sin papeles”.

“La verdad es que estoy triste, me siento mal. Mucha gente me señala ahora. Pero no me arrepiento de lo que hice”, dijo Morales, una guatemalteca de 45 años, al rotativo New York Times que ayer hizo públicas las denuncias de la trabajadora.

El Times desveló que el club de golf de Donald Trump en Bedminster (New Jersey) empleaba a trabajadores indocumentados que, entre otras tareas, limpiaban la casa del magnate, su baño privado o la ropa interior de la familia presidencial.

Trump siempre aseguró que nunca había tenido a inmigrantes ilegales en nómina, algo de lo que hizo gala en su campaña presidencial y posteriormente en el cargo, cuando endureció las condiciones para emitir visados a trabajadores extranjeros para potenciar la contratación local.

El reportaje ha puesto en el ojo del huracán a Morales y a otra exlimpiadora del magnate, Sandra Díaz, cuyo abogado, Aníbal Romero, está ya trabajando para evitar posibles represalias legales contra ambas.

De llevarse a cabo una investigación federal, Morales y otros trabajadores irregulares del club de golf podrían recibir visados especiales como víctimas de crimen o de tráfico de personas, así como por tratarse de testigos.

Las víctimas no podrían ser encausadas como criminales, sino que sería la empresa la responsable.

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