Líder del partido del gobierno polaco favorece a Morawiecki como su sucesor

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Cracovia (Polonia), 19 may (EFE).- Jaroslaw Kaczynski, líder de los ultraconservadores que lideran el Gobierno de Polonia desde 2015, apuntó este miércoles como su sucesor al actual primer ministro, Mateusz Morawiecki.

Kaczynski, que preside el PiS (Ley y Justicia) y es vicepresidente del gobierno, se pronunció a favor de Morawiecki como su heredero en la dirección del partido diciendo que, aunque hay varios candidatos para el puesto, “su estrella brilla intensamente en el horizonte de nuestro partido y de Europa”.

Agregó que “despierta emociones” por ser “un primer ministro muy eficiente, extremadamente trabajador”.

El PiS celebrará a primeros de julio un congreso en el que Kaczynski, que arrastra problemas de salud desde hace tiempo y ha expresado su voluntad de dejar la política en pocos años, podría anunciar un delfín.

El líder ultraconservador declaró estar “muy contento de haber encontrado a alguien como el primer ministro casi al final de mi carrera política”.

“El tiempo corre rápido, habrá elecciones presidenciales en 2025”, ha dicho Kaczynski, “tenemos candidatos, hay mucho para elegir, todo está en manos de Dios”.

El PiS, que renovó su mandato con una victoria electoral por mayoría simple en 2019, gobierna Polonia en coalición con dos formaciones menores de derechas, pero esta alianza ha sido puesta en cuestión por uno de los socios, el nacionalista Zbigniew Ziobro, ministro de Justicia y Fiscal General del Estado.

Ziobro es considerado un rival de Morawiecki por sus aspiraciones a liderar el gobierno.

Por otro lado, una encuesta recientemente publicada en la prensa otorga un apoyo al PiS del 27,9 % de la intención de voto, un 23,6 % para la nueva formación Polska 2050 y tan solo un 17,2 para el que actualmente es el principal partido de la oposición, Plataforma Cívica (PO).

CRISIS EN LA OPOSICIÓN

PO atraviesa una profunda crisis que cristalizó hace pocos días en la llamada “carta 54”, un documento firmado por otros tantos parlamentarios de esta formación en el que demandan un cambio de estrategia y el relevo en la dirección del partido, que preside Borys Budka.

Budka decidió que su partido votase en contra de la ratificación del presupuesto que el gobierno presentó a Bruselas para utilizar los fondos europeos de recuperación tras la pandemia.

Los diputados de PO Ireneusz Ras y Pawel Zalewski fueron expulsados del partido por no observar la disciplina de voto y esta misma semana, la eurodiputada Rosa Thun, también de PO, renunció a su escaño y se lamentó de no saber “qué está pasando” en su partido, donde aseguró que “no hay una estrategia común” en materia de medio ambiente, acogida a refugiados y relación con la UE.

Mientras tanto, Rafal Trzaskowski, alcalde de Varsovia y vicepresidente de PO, tiene una influencia creciente en el partido desde que concurrió a las elecciones presidenciales del año pasado y casi consiguió derrotar a Andrzej Duda.

Trzaskowski ha puesto en marcha el movimiento Wspólna Polska (Polonia en común), una corriente interna que él asegura no tiene como objetivo derrocar a la actual dirección de PO, pero que según los analistas políticos podría convertirse en una escisión dentro del partido.