Tucson.- Casi 30 años después de haber cruzado la frontera de manera ilegal, Cesar Vargas, líder del movimiento de los soñadores, recibió finalmente su green card, un triunfo con cierto sabor amargo al pensar en sus compañeros de lucha en pro de un futuro en el país que consideran el suyo.

“Esta es una victoria personal agridulce, ya que hay miles de jóvenes amparados con DACA (Acción Diferida) que se encuentran en peligro de perder esta protección y también merecen ser residentes legales”, dice Vargas, cofundador del Dream Action Coalition,.

Vargas tenía solo cinco años cuando, de la mano de su madre y junto a sus hermanos, cruzó la frontera de manera ilegal.

Este mexicano originario de Puebla indica que navegó el complicado sistema migratorio y, gracias a DACA, y el amor de su esposa logró crear su propio camino hacia la residencia y una futura ciudadanía estadounidense.

SHARE

Leave a Reply