El salvadoreño que decapitó a su esposa en 2010 y fue condenado a pena de muerte consiguió un cambio en su sentencia bajo presunta ‘incompetencia mental’ alegada por sus abogados.

Por Williams Viera | [email protected]

Winston – Salem, NC.- El salvadoreño Juan Carlos Rodríguez, de 43 años de edad, quien el 11 de marzo de 2014 fue condenado a muerte por un jurado de 12 personas, ahora cumplirá una cadena perpetua en un dictamen del Tribunal Supremo de Carolina del Norte.

La decisión ocurrió el pasado viernes, 8 de junio de 2018. Los magistrados dijeron que el juez Stuart Albright, quien presidió el juicio de seis semanas, debería haber presentado el factor mitigador legal que “la capacidad del acusado para apreciar la criminalidad de su conducta o para ajustar su conducta a los requisitos de la ley se vio afectada”.

En una decisión dividida 5 a 2,  el presidente del tribunal, Mark Martín, y el juez Paul M. Newby, estuvieron en contra de cambiar la decisión inicial.

Carolina del Norte tiene 152 personas en el corredor de la muerte, incluidas dos mujeres. El último reo ejecutado fue Samuel Flippen, el 18 de agosto de 2006, quien vivía en el Condado de Forsyth.

De acuerdo con el ‘Death Penalty Information Center’ de Estados Unidos, luego de la decisión de cancelar la sentencia de pena de muerte del salvadoreño Rodríguez, quedan, en Carolina del Norte, al menos unos cinco latinos  para ser ejecutados.

Según un estudio de la Universidad de Duke, una pena de muerte le cuesta al estado norcarolino la suma de 2 millones 150 mil dólares por ejecución, sobre los costos de sentenciar a los culpables de asesinato a cadena perpetua. La mayoría de esos costos ocurren durante el juicio.

Días de horror

La comunidad de ‘la ciudad de la Innovación y el Arte’ se horrorizó cuando el cuerpo de María Magdalena Rodríguez apareció, decapitado, en un vecindario alejado de donde vivía junto a sus dos hijos,  luego de separarse de Juan Carlos Rodríguez, quien era su esposo.

El crimen ocurrió el 18 de noviembre de 2010, pero sólo se abrió un proceso judicial 23 días después al encontrar a la mujer, sin vida, en un bosque al final de Williamsburg Road,  en el área de Minorcas Creek,  en las afueras de Bethabara Park Road.

Juan Carlos Rodríguez, quien trabajaba en la construcción, fue arrestado el 21 de noviembre bajo cargos de secuestro y asalto debido a la desaparición de su esposa.

El cráneo de la víctima fue encontrado el 29 de mayo de 2013, en una zona boscosa cerca de Belews Creek, según dijo durante el inicio del juicio, Patrick Weede, asistente del Fiscal del Distrito, el 10 de febrero de 2014.

El dictamen del Tribunal Supremo de Carolina del Norte se originó en la apelación interpuesta por los abogados defensores de Rodríguez, quienes siempre sostuvieron que su cliente “tenía un cociente intelectual que no le alcanzaba los 70, el límite establecido para determinar si alguien tiene deficiencia mental”.

John Carella, uno de los abogados que apelaron el caso de Rodríguez, alegó que la Constitución estadounidense prohíbe “los castigos crueles e inusuales”, lo que se interpreta como una prohibición a ejecutar a personas con retraso mental.

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