El espíritu luchador del padre de esta líder comunitaria la impulsa a enfrentar los retos de cada día. Él es su espejo. Su historia de vida inmigrante la motiva a seguir luchando.

Por Williams Viera | [email protected]

Greensboro, NC.- La mexicana Laura Leticia Garduño García se ha convertido en los últimos meses en una líder real, de esas que luchan por lo que consideran debe ser justicia social.

Garduño era una madre trabajadora, con dos hijos, cuando se documentó, en el 2013, con el programa conocido como Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).

Es que ella, Laura Leticia, llegó siendo una niña desde el otro lado de la frontera sur junto a sus padres, pero estudió y, con el transcurrir del tiempo, se graduó de high school en Reidsville y obtuvo una beca para estudiar en UNC-Greensboro, donde se graduó en el 2007 con una licenciatura en Negocios Internacionales y Economía.

Laura Leticia Garduño García, educando a la comunidad.

Y lo hizo, a pesar de estar en la ‘sombra’, como ella lo dice, por las becas que obtuvo, pero todo no fue color de rosa. Ha sido una luchadora contra programas antiinmigrantes como el 287g que, en su momento, sembró el miedo en el Condado Alamance y que ahora, después de ser cancelado, se quiere volver a instaurar.

Férrea luchadora

Laura Leticia Garduño García, en el Triad, se le reconoce por la valentía y el impulso que le da a la comunidad hispana para que levante la voz cada vez que sufre de hostigamiento, abuso en las escuelas o robo de salarios.

Ella es fundamental dentro del grupo ‘Siembra NC’ que es, para llamarlo de alguna manera, un ‘brazo’ o un proyecto de la organización ‘American Friends’ que aboga por los derechos de los inmigrantes y los refugiados.

Debido a ese liderazgo, en Greensboro, los que asistieron a un foro de inmigración que estuvo patrocinado por la ‘Liga de Mujeres Votantes del Triad’, no olvidan las palabras de Laura Leticia Garduño García.

“No quiero sus lágrimas ni su compasión porque no me compadezco. Lo mío es la perseverancia para superar, en el camino, los obstáculos del diario vivir y, por lo tanto, nadie debe rendirse para conseguir las metas trazadas”, dijo Garduño García.

Busca justicia

Las palabras de esta joven activista no son producto de un sueño si no de lo que ha vivido a través de su padre,  quien sudó bajo el sol en los campos de naranjo en la Florida y en los campos de tabaco en Carolina del Norte.

“Mi papá ha tenido largas jornadas de trabajo en el campo al igual que en plantas procesadoras de carne fría. Y hoy, a sus 70 años, sigue trabajando, pero ahora en la industria de la construcción. Sin embargo, no es elegible para los beneficios del Seguro Social aunque ha pagado en el sistema durante mucho tiempo. Eso es lo inaudito”, dijo Garduño García.

Apasionada

Es tal la pasión de esta joven profesional por el activismo que un día decidió renunciar a su trabajo como gerente de recursos humanos para convertirse en una organizadora de la comunidad inmigrante con el respaldo de ‘American Friend’.

“Primero estuve seis meses como voluntaria, aunque en esa época todavía trabajaba en el sector privado, pero asistía a reuniones en las que otras personas estaban luchando por los derechos de los inmigrantes en diferentes ciudades de Carolina del Norte”, dijo Garduño García.

Después de un año de hablar con la gente, de promover reuniones con políticos y oficiales de la Policía de la región para que cambien sus posturas en contra de quienes carecen de documentos migratorios o de ver cómo la misma comunidad hispana, representados por ‘Siembra NC’, ayudaba a sus semejantes, esta joven soñadora dice sentirse satisfecha.

“Nadie sabe la gran alegría que sentimos en aquellos momentos en que nuestra gente se presentó y repartió comida, agua y donó su tiempo para ayudar a personas que ni conocíamos y sin embargo, removíamos las casas destruidas por el fenómeno de la naturaleza”, dijo la activista al recordar cómo ayudaron a las víctimas más vulnerables de los huracanes que azotaron al estado.

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