Solo un 10% de los 500 indocumentados enterrados ha sido identificado por algún familiar.

Holtville, CA.- Las tumbas sin nombre de más de 500 inmigrantes fallecidos en el cruce de la frontera recuerdan desde un cementerio del sur de California los peligros que acechan a quien se adentra en el desierto o en aguas del canal Todo Americano.

“Recomiendo a las personas indocumentadas que mejor regresen a su país, para que no terminen en una tumba sin nombre. Es preferible poder respirar a gusto sin miedo, que vivir el racismo o en el peor de los casos perder la vida como los inmigrantes que nunca fueron reclamados”, dijo el párroco de St Joseph en Holtville, José Alfredo Moreno.

La existencia del cementerio conocido por los activistas del sur de California como “la fosa más grande de las Américas” es ignorada por la mayoría de las personas que viven en Holtville.

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