Las metamorfosis y perspectivas paradójicas de Escher se exhiben en España

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ESCHER EXPOSICIÓN

Barcelona (España), 28 abr (EFE).- Unas doscientas obras inundan el español Museo Marítimo de Barcelona con la magia de la obra del artista gráfico holandés Maurits Cornelis Escher, desde sus primeros dibujos inspirados en el Art Nouveau a sus metamorfosis o sus perspectivas paradójicas.

La exposición, que estará abierta al público hasta el próximo 26 de septiembre, es una colaboración del museo con Arthemisia y Evolucionarte, que permitirá en los próximos años situar a Barcelona en el circuito de grandes exposiciones internacionales dedicadas a artistas como Marc Chagall (2022) o Claude Monet (2023).

En esta retrospectiva se pueden contemplar algunas de las obras maestras de su etapa surrealista, como “Mano con esfera reflectante” (1935), “Metamorfosis II” (1939-1949); o algunas de sus paradojas geométricas más célebres como “Belvedere” (1958), “Relatividad” (1953), “Arriba y abajo” (1947) y “Lazo y unión” (1956).

El recorrido en los 1.700 metros cuadrados comienza con sus primeros grabados y dibujos realistas inspirados en la naturaleza y el paisaje de Italia, donde vivió temporadas entre 1921 y 1935.

A continuación, el visitante se sumerge en uno de los momentos más determinantes en la evolución de la creatividad artística de Escher, las teselaciones, que conoció en su visita a la Alhambra de Granada y a la Mezquita de Córdoba, ambas al sur de España, en 1936.

El comisario de la muestra, Federico Giudiceandrea, explicó este miércoles en su presentación que “este viaje al sur de España le llevó a estudiar meticulosamente las soluciones decorativas que caracterizan la singularidad de ambos conjuntos de la arquitectura islámica”.

En el ecuador de la exposición, el visitante entra en la mente del artista para entender cómo articulaba el espacio en algunas de sus obras más icónicas.

El primer autorretrato en espejos curvos de Escher (1921) enlaza con su fascinación desde siempre por las superficies reflectantes, fueran espejos o esferas; y a la esfera se suma la alternancia entre figuras planas y figuras sólidas dentro de una representación teselar que no deja un solo espacio vacío, con posibilidades compositivas tan variadas como la de “Profundidad” (1955), que parece imitar la disposición de una red atómica.

Otra sección se ocupa de una de sus especialidades más conocidas, las metamorfosis: “Se muestra cómo para Escher la división regular del plano es un instrumento para crear situaciones, donde entrecruzar elementos primitivos en contraste, formando un ciclo metamórfico”, señaló el comisario.

Así ocurre en la obra “Encuentro”, donde se dan la mano dos figuras humanas, un optimista y un pesimista, surgidos de una teselación en la que se habían ido entrecruzando sin dejar un solo hueco.

En otros casos, por el contrario, son elementos geométricos abstractos los que se transforman en formas concretas y delimitadas con gran precisión, como en “Verbum” (1942), la obra más importante de este ámbito, donde, partiendo de una teselación triangular del interior de un hexágono, las teselas se convierten en ranas, peces y aves, en representación de la tierra, el agua y el aire. Los triángulos brotan de un hexágono central que incluye la palabra ‘Verbum’.

La obra más espectacular es la panorámica “Metamorfosis II” (1939-1949), en la que partiendo de figuras geométricas, deriva a aves, insectos, peces, un pequeño pueblo y el tablero de un ajedrez.

En la parte final de la exposición se analiza la influencia de Escher en el mundo del arte, la moda, la publicidad, el cómic o el cine.

El juego con los puntos de fuga, uno de los aspectos clave de su obra, sirvió de inspiración para varios catálogos, anuncios de televisión, publicidad de Ikea, películas como ” Inception”, “Night at the Museum: Secret of the Tomb” o “Labyrinth”, e incluso un capítulo de “The Simpsons”.

Otra de las características del artista holandés que están exhibidas es el llamado efecto Droste, que consiste en una imagen que se repite de forma reducida infinitas veces y que en 1969 inspiraría la portada del LP de la banda británica Pink Floyd “Ummagumma” o que más recientemente se reproduce en la cabecera de la serie “Modern Family”.

Jose Oliva

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