Por Andry Mora | [email protected]

Nuestra casa, el planeta Tierra, sigue siendo atacado por la misma humanidad. Día a día nos ocupamos en contaminar el medio ambiente de muchas formas, sin importarnos los efectos colaterales que eso nos traerá a mediano o largo plazo. Las pocas organizaciones conservacionistas que existen nos alertan del daño grave que se le hace el medio ambiente, a través de distinto agentes contaminantes.
Según estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos nueve de cada 10 habitantes del planeta respira aire contaminado, es decir, más del 95% .
La contaminación del aire es una de las principales causas de enfermedad y muerte. “Cuando el aire sucio llena nuestras ciudades urbanas, las poblaciones más vulnerables -los más jóvenes, los más ancianos y los más pobres- son las más afectadas”. Según comenta la doctora Flavia Bustreo, subdirectora General, de Familia, Salud de la Mujer y Niños de la OMS.

Ahora bien, aunque conocemos el impacto de este fenómeno sobre nuestro entorno, muy pocas veces nos detenemos a concientizar qué es lo que lo produce y de qué manera podemos contribuir individualmente a mejorar esta realidad.

CONSECUENCIAS
Los posibles efectos de la contaminación en la salud son múltiples, entre los cuales figuran los trastornos respiratorios e incluso el cáncer de pulmón o los accidentes vasculares cerebrales.
De acuerdo a un reporte de la OMS, una muerte, de cada nueve en el mundo, está relacionado con la contaminación atmosférica, que constata los avances en la vigilancia del fenómeno pero pide una “acción rápida”

También hay que aludir al daño grave que se le hace a la vida animal y vegetal con todo este proceso de ataque y contaminación ambiental.
En próximas ediciones, profundizaremos en esto.

LO QUE CONTAMINA
La contaminación atmosférica debido a las partículas, el ozono, el dióxido de nitrógeno o los metales pesados, procede sobre todo de la industria, la calefacción y los vehículos.
Más que los momentos de máxima contaminación, generados en parte por las condiciones meteorológicas o el aumento temporal de ciertas actividades, es sobre todo la contaminación crónica la que es más nociva y esa es la que estamos ocasionando a diario. Para ser más puntuales, las enlistamos:
• Desechos sólidos domésticos
• Desechos sólidos industriales
• Exceso de fertilizante y productos químicos
• Tala • Quema
• Basura
• El monóxido de carbono de los vehículos
• Desagües de aguas negras o contamina das al mar o ríos

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA MEJORAR
NUESTRO MEDIO AMBIENTE?

Las iniciativas políticas e institucionales contra la contaminación de la Tierra son muy positivas. No obstante, también la ciudadanía y las familias desde sus hogares, podemos ayudar a frenar los efectos de este fenómeno. ¿De qué manera?

De acuerdo con la opinión de Walter Espinoza, de la organización conservacionista del medio ambiente, Planeta Verde, de Carolina del Sur, una buena acción es reciclar los residuos que generamos a diario. “Reciclar supone dos grandes ventajas: por un lado, reutilizar productos que ya cumplieron un primer ciclo de uso; y segundo, clasificar los residuos para evitar que los encargados de esta tarea inviertan más recursos y tiempo en ello. Podemos enseñar a nuestros niños cómo reciclar correctamente.

Igualmente, usando el transporte público y otros medios alternativos. La bicicleta, los coches eléctricos o el metro son ideales para la sostenibilidad del planeta, pues no generan gases de efecto invernadero.

No menos importante es sumarse a las peticiones que indican una actitud más comprometida por parte de los gobiernos hacia el cambio climático”.

Después de revisar todo esto, cabe preguntar, ¿cuántas de las prácticas anteriores tienen como hábito, tú y tu familia? ¿Qué otras acciones o medidas llevan a cabo que ayudan a la preservación de nuestro medio ambiente? No olvidemos que dependerá de lo que hagamos desde ya para mantener nuestro planeta azul en optimas condiciones para poder seguir viviendo en el.

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